Cada 1 de octubre, Ecuador conmemora el Día del Pasillo, establecido en 1993 en homenaje al natalicio de Julio Jaramillo Laurido, el Ruiseñor de América, uno de sus principales intérpretes.
La fecha recuerda la trayectoria de un género musical que, desde el siglo XIX, pasó de los espacios de baile a la canción y desarrolló una estrecha relación con la poesía.
Carlos Freire Soria, musicólogo y exdocente de la Universidad de Cuenca, explica que el pasillo no nació exclusivamente en Ecuador, sino que es una forma musical plurinacional, presente también en Colombia, Venezuela y otros países de la región.
“En Ecuador adquirió características propias por la influencia del yaraví, proceso que la musicóloga Ketty Wong denominó “yaravización” del pasillo. Esa relación aportó una sonoridad asociada a la nostalgia y reforzó el vínculo entre música y poesía”, indicó.
¿Por qué se llama pasillo?
El pasillo tiene entre sus antecedentes un vals de paso corto.
Freire explica que su nombre alude a esa forma de baile.
¿Por qué el pasillo ecuatoriano es Patrimonio Cultural Inmaterial?
El pasillo ecuatoriano fue inscrito en 2021 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.
El reconocimiento destaca su desarrollo como expresión musical y bailable que, con el tiempo, se transformó en una forma de canción vinculada con la poesía.
¿Cómo se relaciona el pasillo ecuatoriano con la poesía?
En sus primeras etapas fue una música bailable.
Durante el siglo XX, la relación con la poesía de los autores de la llamada Generación Decapitada, entre ellos Medardo Ángel Silva, Arturo Borja, Ernesto Noboa y Caamaño y Humberto Fierro, modificó esa relación entre texto y música.
“Entre las décadas de 1930 y 1950 se consolidó el pasillo canción, una etapa en la que el género dejó de estar vinculado al baile y la interpretación vocal adquirió mayor peso”, agregó Freire.
Después llegó la influencia del bolero y la incorporación del requinto, con exponentes de distintas regiones del país.
Música contemporánea
En las últimas décadas, compositores e intérpretes han incorporado recursos de la música popular contemporánea y el pop, mientras otros han llevado el pasillo a formatos académicos y sinfónicos.
Gerardo Guevara, por ejemplo, compuso “Se va con algo mío”, “Despedida” y “El espantapájaros” dentro de un tratamiento distinto al de los formatos tradicionales. Para Freire, esa evolución explica por qué el pasillo aún llega a públicos nuevos.
Los arreglos contemporáneos y nuevas voces han acercado composiciones tradicionales a públicos jóvenes, con versiones de artistas como Juan Fernando Velasco, Israel Brito y Carla Kanora.
Cantautor Diego Zamora suma nuevas composiciones
La actualización también plantea una discusión sobre la interpretación.
Diego Zamora, barítono y cantautor con 37 años de trayectoria, considera que los nuevos recursos deben partir del conocimiento de los elementos musicales del género.
“Se requiere atención al fraseo, la melodía, el ritmo, la armonía y, especialmente, al contenido poético», señaló.
«El pasillo nace como poesía musicalizada. Modernizar los arreglos no debería significar abandonar las características que permiten reconocerlo como pasillo”.
Zamora sugiere que escuelas, institutos, academias y universidades estudien de manera sistemática la música ecuatoriana.
En la academia DIZA, de la que es fundador, trabaja con jóvenes en la interpretación del pasillo y otros géneros nacionales.
“Muchos jóvenes comienzan a acercarse al pasillo después de conocerlo desde la interpretación. La formación busca que los estudiantes conozcan no solo las melodías, sino también los recursos rítmicos, armónicos y poéticos”.
La creación de nuevas obras forma parte de ese proceso.
Su primera composición fue “Ambrosía”, escrita hace siete años, y posteriormente creó “Padre Nuestro”, dedicada a Dios.
Esta última será presentada el 29 de octubre de 2026 en el Teatro Pumapungo, junto al guitarrista César del Carmen.
La conmemoración llegará a los escenarios.
La Orquesta Sinfónica de Cuenca, bajo la dirección de la maestra Andrea Vela, dará el 8 de octubre de 2026 el concierto “Pasillo Ecuatoriano Sinfónico” junto a Hernán Montalvo, Daniel Vélez, Viviana González y la agrupación Bohemia.
El repertorio incluirá “El aguacate”, “Nuestro juramento”, “Ódiame”, “Con el alma en los labios” y “Cinco centavitos”, entre otros temas. (I)
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