El Gobierno de Ecuador dispuso medidas de emergencia para proteger el sistema eléctrico nacional, entre ellas, la desconexión temporal del suministro a grandes consumidores del sector industrial. La decisión generó reacciones y pedidos de diálogo por parte de los gremios empresariales, debido al impacto que podría tener en las actividades productivas durante el feriado y los próximos días.
La medida fue oficializada por el Ministerio de Ambiente y Energía mediante un comunicado dirigido a la ciudadanía y al sector productivo. Según el Gobierno, la disposición responde a un incremento imprevisto de la demanda energética y busca priorizar el suministro eléctrico para los hogares ecuatorianos. La orden se aplica a empresas de la categoría de alto voltaje y a determinados usuarios industriales de media tensión que registraron un aumento significativo de su consumo energético.
Las razones del Gobierno
El Gobierno sostiene que la desconexión temporal es necesaria para administrar los recursos energéticos disponibles y garantizar el abastecimiento de electricidad a los hogares. La situación responde, en parte, a las condiciones hidrológicas desfavorables que afectan a las principales centrales hidroeléctricas del país. La falta de lluvias en las cuencas de generación ha reducido la disponibilidad de recursos hídricos para producir electricidad.
A este escenario se suman dificultades logísticas en la generación termoeléctrica. Según las autoridades, el mal estado del mar ha complicado el abastecimiento de combustible para las barcazas de generación térmica, lo que limita la capacidad de esta fuente para compensar el déficit hidroeléctrico.
El Ministerio de Ambiente y Energía señaló que mantiene un monitoreo permanente de la red eléctrica para evaluar las condiciones operativas y ajustar las restricciones según la disponibilidad de energía. La entidad indicó que el restablecimiento del suministro a los sectores productivos dependerá de que las condiciones técnicas del sistema lo permitan.
Los gremios empresariales piden diálogo
Tras el anuncio, varios gremios del sector privado expresaron su preocupación por las consecuencias de la desconexión temporal para la industria y el empleo. El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) pidió abrir un diálogo urgente con el Gobierno Nacional para encontrar soluciones conjuntas que permitan proteger el empleo, garantizar la seguridad energética y mantener la continuidad de las actividades productivas.
Por su parte, la Cámara de Industrias y Producción (CIP) manifestó su disposición a colaborar con las autoridades y promover entre sus empresas asociadas el cumplimiento de las medidas de gestión de la demanda. Sin embargo, el gremio también planteó la necesidad de analizar alternativas técnicas que reduzcan las interrupciones operativas en la industria.
El CEE y la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) también solicitaron establecer un esquema predecible de autogeneración e incentivos tarifarios para reducir las pérdidas económicas. Representantes del sector privado advirtieron que mantener desconectadas a las industrias durante tres días a la semana podría afectar la estabilidad del empleo formal y comprometer las exportaciones de productos perecibles.
Gobierno mantiene reuniones técnicas
Desde el Gobierno, el equipo técnico del Ministerio de Ambiente y Energía y especialistas de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) mantienen reuniones de seguimiento para evaluar las condiciones de los embalses y de la red de transmisión.
La posición oficial sostiene que las restricciones a los grandes consumidores buscan preservar los niveles del embalse de Mazar y reducir la presión sobre la generación hidroeléctrica. Con estas medidas, el Ejecutivo busca priorizar el suministro eléctrico a los hogares durante el estiaje y ante el incremento de la demanda registrado durante el feriado.












