Los representantes estudiantiles abandonaron este martes 13 de octubre de 2026 la sesión del Consejo Universitario de la Universidad de Cuenca, luego de que no se tramitara una moción de solidaridad con el docente Santiago Rosano y el presidente de la FEUE, Mauricio Ochoa.
El debate se extendió por más de dos horas y se centró en los incidentes del 7 de octubre en el campus Balzay, durante la visita del presidente Daniel Noboa.
La delegación estudiantil pidió que el Consejo no se limitara a conocer el informe institucional, sino que debatiera lo ocurrido y adoptara medidas para evitar que se repitan hechos que calificó como violencia y vulneración de la autonomía universitaria.
Para ello, propusieron ampliar el tercer punto del orden del día, previsto para conocer el informe sobre la visita presidencial.
La modificación buscaba incluir el “conocimiento, tratamiento, debate y resolución” sobre los hechos ocurridos en Balzay.
La propuesta también planteaba que el máximo órgano colegiado analizara la actuación de la fuerza pública y las afectaciones denunciadas por estudiantes.
Se cuestionó la presencia policial y militar en los predios universitarios y representantes estudiantiles denunciaron afectaciones por el uso de gas lacrimógeno o irritante.
La delegación estudiantil propuso tres medidas:
- Emitir un pronunciamiento público de solidaridad con el docente Santiago Rosano y el presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), Mauricio Ochoa.
- Garantizar la protección institucional del docente, precautelando su estabilidad laboral, el debido proceso y su derecho a no ser objeto de decisiones motivadas por presiones políticas externas.
- Brindar acompañamiento jurídico y psicosocial al docente y al dirigente estudiantil. Así como establecer mecanismos de protección para los miembros de la comunidad universitaria que enfrenten hostigamiento por ejercer sus derechos.
Por qué no hubo votación
La modificación del orden del día no obtuvo el respaldo necesario para ser tramitada.
Rodrigo Mendieta, rector de la Universidad de Cuenca, explicó que el punto aprobado permitía conocer el informe institucional y debatir lo ocurrido.
Señaló que las reuniones con distintos estamentos universitarios permitieron recoger observaciones para revisar el protocolo institucional y las actuaciones previas y posteriores a las visitas oficiales.
Por su parte, el procurador de la Universidad, Xavier Molina, indicó que el docente Santiago Rosano presentó el lunes 12 de octubre una denuncia por presuntas limitaciones a su libertad de expresión y protesta.
El documento se remitió a la Comisión Jurídica, para el trámite previsto en el artículo 20 del Reglamento de Régimen Disciplinario.
“Mientras hay esta investigación, el Consejo Universitario no puede adelantar un criterio. Estaríamos ejerciendo una presión sobre los órganos que van a investigar”, explicó Molina.
El retiro de los representantes estudiantiles
La sesión continuó con el tratamiento de los puntos previstos.
Después de las intervenciones y ante la falta de trámite de sus pedidos, un representante estudiantil de la Facultad de Psicología anunció que la delegación se retiraría de la sesión.
“Nos ha parecido una falta de respeto que se haya pasado al siguiente punto sin hacer caso a nuestras peticiones, por lo cual en este momento procedemos a retirarnos, pues sentimos que nuestra voz no es escuchada”, expresó.
La respuesta de la vicerrectora Lourdes Huiracocha
La vicerrectora de Investigación, Lourdes Huiracocha, cuestionó el alcance de la moción de solidaridad.
Consideró que aprobarla en los términos planteados podía interpretarse como una admisión de responsabilidad institucional por una supuesta agresión contra Ochoa.
“Aceptar esa moción como ellos lo plantearon hubiese sido aceptar que hemos hecho algo en contra de Mauricio Ochoa, un dirigente estudiantil de la FEUE que merece el derecho a la protesta. Pero no puedo admitir que le estamos agrediendo”, manifestó.
Huiracocha negó que las autoridades universitarias hubieran actuado para perjudicar al dirigente estudiantil o buscar la salida de Rosano.
La salida de los estudiantes generó nuevas intervenciones entre los integrantes del Consejo.
La docente Karina Farfán expresó su preocupación por la posible influencia de actores políticos externos en la movilización estudiantil que “podían estar utilizando a los estudiantes”.
Otros participantes plantearon la necesidad de recuperar los canales de diálogo y “reintegrar a los estudiantes en esa participación activa” dentro del órgano colegiado.
Qué cambios se plantean para el protocolo de visitas en la Universidad
La revisión del protocolo institucional para visitas oficiales y situaciones que requieran la presencia de la fuerza pública fue otro de los asuntos abordados en la sesión.
Mendieta señaló que el mecanismo se activó por primera vez durante la visita presidencial y que debía revisarse a partir de esa experiencia.
Durante el debate se recordaron seis observaciones presentadas previamente que no fueron incorporadas al documento.
Entre ellas constan:
- Establecer un plazo mínimo de notificación para las visitas oficiales.
- Incluir la participación del Consejo Universitario, sin limitar las decisiones al rectorado y la administración.
- Precisar los criterios para permitir el ingreso de la fuerza pública y la proporcionalidad de su actuación.
- Incorporar garantías para las protestas pacíficas y mecanismos de diálogo.
- Delimitar las responsabilidades del personal de seguridad externo y las consecuencias ante posibles incumplimientos.
- Establecer revisiones periódicas del protocolo con participación de la comunidad universitaria.
Mendieta explicó que algunas observaciones no se habían incorporado por dudas jurídicas o de viabilidad, pero invitó a presentarlas nuevamente por escrito.
Finalmente, el rector afirmó que la Universidad de Cuenca defiende su autonomía y lamentó la salida de los representantes estudiantiles.
“Hago un llamado para que regresen al Consejo Universitario. Está el diálogo abierto”, concluyó.
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