¿Por qué Muñoz calla 11 meses y habla ahora? Gestores culturales cuestionan su silencio ante la crisis del sector

Romina Muñoz renunció al viceministerio de Cultura y Patrimonio. Foto: Viceministerio/Flickr
Romina Muñoz renunció al viceministerio de Cultura y Patrimonio. Foto: Viceministerio/Flickr

Han transcurrido 11 meses desde que el Ministerio de Cultura fue absorbido por el de Educación y las falencias que esto ocasionó las hizo públicas Romina Muñoz, quien hasta el 9 de julio del 2026 se desempeñó como viceministra de Cultura y previamente, desde noviembre del 2023, fue ministra de este sector.

A través de un pronunciamiento en sus redes sociales, Muñoz criticó duramente la publicación de la ministra de Educación, Gilda Alcívar, quien anunció al ganador del concurso del diseño del edificio del Museo Nacional, a quien señaló de haber bloqueado, no solo este proyecto, sino todos los relacionados con el ámbito cultural.

“Ahora celebra la ministra que atrasó el proceso administrativo para la construcción del Museo Nacional casi 9 meses (…) La autoridad que quitó el presupuesto de la Feria de Libro de Quito y obligó al Viceministerio a desfinanciar todos los proyectos previstos, obligando a “optimizar recursos”, afirmó Muñoz.

Según la exviceministra, Alcívar también obstaculizó la participación internacional del Ecuador en eventos culturales, afectó la continuidad de programas como las Ludobibliotecas, frenó la reforma al Reglamento de la Ley de Cultura y limitó el fortalecimiento del Fondo de Cultura.

Una fusión que afectó

Desde los gestores culturales, coinciden en cómo la absorción del Ministerio de Cultura afectó al trabajo en esta área que, desde antes no era el más optimo, pero, ahora desencadenó en mayores trámites, retrasos en proyectos y eventos, poca importancia a la participación internacional, entre otros.

Emilia Acurio, gestora cultural, señaló que la precarización institucional de este sector se agravó con la transformación del Ministerio en Viceministerio de Cultura, pues ahora el sector está subordinado al Ministerio de Educación y dejó de tener autonomía que, en este caso es primordial.

“Sin autonomía técnica propia, todo proceso queda a la voluntad o el desconocimiento de quien esté al mando que, en este caso es la ministra de Educación; como resultado, se ve un trabajo reactivo y quienes realmente terminamos pagando el costo de esto somos los artistas, los gestores, las comunidades”, señaló Acurio.

Javier Cevallos, quien ha desempeñado varios cargos directivos en instituciones locales y nacionales relativas al sector, coincide en que la cultura es tan compleja, que requiere de funcionarios que conozcan esa complejidad, pero, además, que sepan del manejo de la cosa pública.

“A cargo del Ministerio de Educación está una profesional de este ramo, pero que, obviamente no conoce a profundidad el sector de la cultura, a esto se suma que para viceministra de Cultura se buscó una figura de farándula, esto ha generado decenas de proyectos retrasados, hasta que la nueva viceministra se ponga al tanto”, señaló el gestor.

¿Por qué habla ahora y no antes?

Los expertos consultados también coincidieron en un aspecto más, por qué Romina Muñoz no alzó su voz antes, cuando el ministerio se transformó en Viceministerio de Cultura y se lo subordinó a la cartera de Educación.

Para David Larriva, exdirector provincial de la Casa de la Cultura en Cuenca, la gestión de Muñoz fue “nefasta” desde el principio, sobre todo porque, ante los errores del Gobierno central, no se pronunció y tampoco dejó el cargo, lo hizo cuando le pidieron que se vaya, por las críticas que recibió el diseño del Museo Nacional.

“Por elemental coherencia debía salir de su cargo, lastimosamente, no lo hizo, seguramente le ganó su ego, su deseo de poder o lo que fuere, fue cómplice de cada política mediocre o desastrosa de este Gobierno. Ahora no puede lavarse las manos y peor aún hacerse la víctima”, afirmó Larriva.

¿Qué pasará con el MICSUR en Cuenca?

Otra de las denuncias públicas que hizo la exviceministra de Cultura, Romina Muñoz, fue que la ministra de Educación, Gilda Alcívar, habría bloqueado el envío de la delegación del Ecuador al Mercado de Industrias Culturales del Sur (MICSUR) 2026, que se llevará a cabo en noviembre del 2026 en Asunción, Paraguay.

La importancia de la asistencia de una delegación ecuatoriana a este evento radica en que la próxima sede es Cuenca, la capital del Azuay, que tiene la responsabilidad de organizar el MICSUR 2028.

Emilia Acurio señaló que sobre este evento al momento existe incluso información contradictoria, pues ya no existe la certeza de que la sede será Cuenca, sino que se lo podría trasladar a Quito.

El cambio de sede, para Javier Cevallos, sería algo ilógico, pues cuando se eligió a Cuenca se lo hizo precisamente porque en esta ciudad existe un gran movimiento cultural a nivel de teatro, artes plásticas, literatura y festivales, lo cual se busca exhibir a los grandes mercados profesionales. (I)

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.