La ausencia es evidente. El WhatsApp quedó sin ser leído, la llamada sin ser contestada y el recuerdo suspendido en la última conversación, el último café. Así quedamos, así nos despedimos. Deseándonos lo mejor. Él en su asesoría y sus clases, yo en mis proyectos y mis clases. Caminos que ya no se cruzarán más …










