Darse las manos entre ensacados

De los cuatro o cinco días que el presidente Daniel Noboa pedirá licencia al Consejo Nacional Electoral para hacer campaña a favor de sus candidatos a alcaldes y prefectos, no cabe duda que dedicará unas cuantas horas para venir a Cuenca.

No parece que, por estos lares, los vientos electorales soplen bien a las candidaturas de ADN.

Las elecciones que se vienen serán una prueba durísima para el gobierno. ¿Una especie de plebiscito? Por qué no.

El pueblo le puede pasar factura porque no ha sido capaz de resolver problemas que directamente le afectan: salud, vialidad, seguridad, aún con los golpes de efecto que organiza su aparato de propaganda.

En todo Azuay, en Cuenca en particular, los candidatos del oficialismo, salvo una que otra excepción, por sí solos tampoco tienen oxígeno propio para arrancar con bríos la carrera electoral, peor la musculatura suficiente como para rebasar a sus rivales y ganar, aunque sea “por una nariz”.

Pero, ¿qué les puede aportar Noboa? Su supuesta mejor calificación en los índices de aceptación popular, según dicen, producto de la lucha contra el crimen organizado, ¿servirán para endosarla a sus candidatos, muchos de los cuales han sido reclutados de otras tiendas políticas o sacados cual conejo de la chistera?

A no ser que el presidente decida, aunque le signifique ponerse la soga al cuello, anular la concesión minera que, si bien la suspendió, sigue vigente para la explotación del proyecto Quimsacocha.

A su candidato a alcalde de Cuenca, de quien alguien con ironía dijo que por él solo votará parte de los miembros del Cuenca Tenis Golf Club, le resta entero explicar cómo asumiría, en el supuesto de ganar, tan engorroso problema, no porque tenga capacidad para decidir, pero sí para liderar la posición de la mayor parte del pueblo, que prefiere el agua al oro.

Por su cuenta propia, aquel aspirante, que no tiene capacidad de llegada a la gente, peor de convencimiento, no posee los arrestos necesarios para imponerse sobre otros rivales con mayor peso electoral, si bien tampoco es que sean unos titanes; a lo mucho, como los “servidores” en el deporte del vóley, pero el “de a tres”.

Y vaya que la defensa del agua será determinante en la elección para alcalde de Cuenca. ¿O no?

De poco les servirá a los candidatos oficialistas lo que, para guisarlos, marinarlos, hagan sus asesores o consultores que ahora abundan, creyendo que el pueblo, en especial el cuencano, aún no ha superado la base del pendejismo.

El que Noboa quiera dar un empujón a las candidaturas de ADN sería como darse las manos entre ensacados para ganar una carrera. (O)

Lcdo. Jorge Durán

Lcdo. Jorge Durán

Periodista, especializado en Investigación exeditor general de Diario El Mercurio