Don Humberto Pesántez, uno de los fundadores del Club Deportivo Cuenca, dos veces presidente de la institución y creador del sonido «Deportivo Cuenca mete un gol», falleció y deja un legado imborrable: un sonido que perdurará en el tiempo.
Una enfermedad catastrófica le arrebató la vida a un ícono del Deportivo Cuenca, una imagen que, desde su aparición en la década de los 70, siempre estuvo ahí. Don Humberto nunca abandonó al equipo de sus amores: fue dos veces presidente y se vinculó con sus bienes y su persona al cuadro colorado. Hoy, a sus 86 años, se apagó la luz de un símbolo colorado.
Generaciones
Humberto Pesántez fue uno de aquellos 16 amigos fundadores que impulsaron el crecimiento del club. «Mis inicios fueron como vocal suplente, pero todos trabajábamos con entrega para que el equipo se mantuviera y compitiera», recordaba. Con el paso del tiempo, asumió la presidencia del Expreso Austral durante dos periodos. En uno de ellos, y con el respaldo de autoridades nacionales, se logró adquirir el predio de Patamarca, al norte de Cuenca, donde años después se construyó el complejo deportivo, vendido en octubre de 2014 debido a una grave crisis financiera.
Pesántez fue también reconocido por crear el sonido emblemático del equipo, que dio origen al apodo de «equipo colorado». Este singular instrumento, compuesto por varias cornetas y una batería de automóvil, se convirtió en un símbolo inconfundible en cada partido, especialmente al celebrar un gol.
En el último año, con más de 86 años, don Humberto continuaba asistiendo fielmente a los encuentros desde su tradicional lugar en la tribuna sur, un espacio que ocupaba desde hacía cinco décadas. No acudía solo: lo acompañaban su inseparable bocina y su bisnieto, César Dávila, quien desde los 10 años es hincha del club y, desde hace seis, se encarga de tocar la trompeta en cada partido.
La pasión por el Deportivo Cuenca ha trascendido generaciones en la familia Pesántez. Contaba don Humberto que ya eran cinco las generaciones que alentaban al «cuenquita». Incluso el pequeño José Daniel Vélez, de apenas tres años, cuenta ya con su abono y asiste al estadio siempre que es posible.
Hoy descansa en paz el eterno «Deportivo Cuenca mete un gol». (I)











