La selección de Brasil, históricamente reconocida como la mayor potencia del fútbol mundial, se prepara para un nuevo desafío en la Copa del Mundo de 2026. Con un legado inigualable, la «Canarinha» llega a esta edición con la presión de romper una racha de más de dos décadas sin levantar el trofeo más preciado.
Un historial que impone respeto
Brasil es la única selección que ha participado en todas las ediciones del Mundial desde su inicio en 1930. A lo largo de casi un siglo, ha construido un palmarés envidiable que incluye cinco títulos mundiales (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002).
Su trayectoria está marcada por leyendas como Pelé, quien lideró la época dorada de los tres primeros campeonatos, y figuras posteriores como Romário y Ronaldo Nazário, protagonistas de las últimas estrellas bordadas en su escudo.
El presente: Entre la transición y la esperanza
A pesar de su glorioso pasado, el equipo brasileño atraviesa un periodo de sequía. Su último título fue hace 24 años, curiosamente el mismo tiempo que esperaron entre el Mundial de México 1970 y el de Estados Unidos 1994. En las ediciones más recientes, su techo han sido los cuartos de final, como ocurrió en Catar 2022.
Para el proceso de 2026, la selección ha mostrado altibajos en las eliminatorias, pero sigue siendo un rival temido. Bajo la dirección técnica actual y con figuras jóvenes como Vinícius Júnior y Raphinha asumiendo el liderazgo, Brasil busca combinar el talento individual con la solidez colectiva necesaria para volver a lo más alto.
Las claves para el 2026
- Experiencia acumulada: Es el país con más partidos ganados y más goles anotados en la historia de la competición.
- Territorio conocido: Parte del torneo se jugará en Estados Unidos, país donde Brasil ya se coronó campeón en 1994.
- El desafío: Superar la barrera de los cuartos de final, donde ha quedado eliminado en cuatro de los últimos cinco mundiales.
Brasil no solo jugará por un trofeo, sino por reafirmar su identidad como el «país del fútbol». En 2026, el mundo estará atento para ver si la selección más laureada puede finalmente conseguir su ansiada sexta estrella. (D)



