El camino de Senegal en los Mundiales es relativamente corto pero significativo. Su debut en Corea-Japón 2002 quedó grabado en la memoria del fútbol internacional. En el partido inaugural, vencieron a Francia, que en aquel entonces defendía el título de campeona. En ese torneo, lograron llegar hasta los cuartos de final. Así, marcaron el estándar más alto de su historia hasta la fecha.
El regreso a la élite
Tras una ausencia de 16 años, el equipo regresó a la gran cita en Rusia 2018. Allí quedaron eliminados en la fase de grupos por un criterio de desempate poco común: el número de tarjetas amarillas. Sin embargo, su persistencia dio frutos en Catar 2022. En esa edición lograron avanzar a los octavos de final. Así demostraron que su presencia en el torneo ya no es una casualidad, sino una constante.
Para el Mundial 2026, Senegal llega con un proceso sólido. El equipo está bajo la dirección técnica de Pape Thiaw. Además, está liderado por figuras de renombre internacional como Sadio Mané (máximo goleador histórico del país) e Idrissa Gueye (el jugador con más partidos disputados). La selección ha mostrado un equilibrio notable entre una defensa resistente y un ataque eficaz.
Datos clave de su trayectoria:
- Participaciones totales: 4 (2002, 2018, 2022 y 2026).
- Mejor resultado: Cuartos de final en su debut (2002).
- Racha actual: Es su tercera clasificación consecutiva, lo que refleja el mejor momento deportivo en la historia del país.
- Estilo de juego: Se caracteriza por su potencia física y un orden táctico. Esto les ha permitido competir de igual a igual con potencias europeas y sudamericanas.
Un desafío renovado
En esta ocasión, el torneo contará por primera vez con 48 selecciones. Este formato expandido exigirá mayor resistencia y profundidad de plantilla. Senegal no solo llega como uno de los representantes más fuertes del continente africano. Además, es un equipo que, por experiencia y calidad individual, aspira a igualar o mejorar la hazaña lograda hace más de dos décadas.
Con el respaldo de una afición apasionada y una generación de jugadores consolidada en las mejores ligas de Europa, los «Leones» viajarán a Norteamérica con un objetivo claro. Quieren demostrar que el fútbol africano está listo para pelear por los puestos de honor en el escenario mundial. (D)



