Con 84 votos a favor, el Pleno de la Asamblea Nacional destituyó y censuró a David Rosero, vocal del Consejo de Participación Ciudadana (Cpccs), por incumplimiento de funciones.
Al funcionario se lo acusó de haber mantenido una reunión con la postulante a fiscal general del Estado, Inés Maritza Romero Estévez, quien ya está descalificada, justo en medio del concurso para la designación de la nueva autoridad, por lo que fue señalado de haber utilizado su cargo para generar tratos preferenciales, ventajas o accesos privilegiados a favor de la candidata.
La acusación impulsada por el legislador Sergio Peña, excorreísta y actualmente afín a ADN, se basó en fotos en las que evidenció cómo Rosero se reunió con Romero en el domicilio de esta última, ubicado en Cumbayá, en Quito.
Sin embargo, tanto el consejero, como la candidata presentaron pruebas del que el 5 de junio del 2026, cuando supuestamente se dio el encuentro, ninguno de los dos se encontraba en la capital.
Esta es la segunda ocasión en la que Rosero es destituido del mismo cargo, la primera ocasión fue en enero del 2023, cuando la Corte Constitucional lo separó del puesto por desobedecer una sentencia relacionada con la designación del presidente del Consejo de la Judicatura.
La Comisión de Fiscalización, que investigó el caso antes de que pase al Pleno de la Asamblea, le atribuyó al consejero David Rosero la siguiente conducta:
- Mantener una reunión no registrada ni transparentada con una postulante sometida a decisiones de un concurso en el que ejerce competencias públicas.
- Omitir informar oportunamente al Pleno y a la ciudadanía sobre la existencia, objeto y alcance institucional del encuentro, si este versó sobre el concurso.
- Omitir declarar formalmente un conflicto de intereses y no acreditar un apartamiento integral de las actuaciones relativas a la postulante.
- Mantener la posibilidad de influir, directa o indirectamente, a través de su participación en el Pleno y de sus delegados al equipo técnico.
- Comprometer con esas acciones u omisiones la confianza pública en la independencia, transparencia, probidad e integridad del concurso.
La defensa de Rosero
Por su parte David Rosero esgrimió los siguientes elementos para su defensa:
- Negó haber mantenido reuniones formales, privadas o clandestinas con la postulante Inés Maritza Romero Estévez en la fecha, hora y lugar señalados, ni en ningún momento del concurso.
- Negó haber solicitado, recibido, transmitido o ejecutado cualquier gestión destinada a favorecer o perjudicar a la postulante.
- Negó haber ocultado deliberadamente una reunión institucional inexistente.
- Negó haber impartido instrucciones al equipo técnico, ejercido influencia sobre la Comisión Ciudadana de Selección o utilizado su cargo para generar tratos preferenciales, ventajas o accesos privilegiados a favor de la postulante.
- Sostuvo que no incurrió en un conflicto de intereses real, personal y jurídicamente acreditado.
- Negó haber incumplido una obligación legal de abstención derivada de un hecho que no ha sido demostrado.










