Sebastián Cevallos, candidato a la Prefectura de Azuay, ofrece una nueva vía al Guayas

Sebastián Cevallos es candidato a la Prefectura de Azuay. Tiene el respaldo de la alianza Somos Agua.
Sebastián Cevallos es candidato a la Prefectura de Azuay. Tiene el respaldo de la alianza Somos Agua.

Esta es la primera de una serie de entrevistas con los ocho candidatos a la Prefectura de Azuay que participarán en las Elecciones Seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) 2027.

En esta entrega aparece Sebastián Cevallos, quien tiene el respaldo de la alianza Somos Agua, integrada por los movimientos Unidad Popular (UP) (Lista 2); Izquierda Democrática (ID) (Lista 12) y Futuro (Lista 20).

Es abogado, activista social y asesor de organizaciones sociales. Ya fue candidato a la prefectura en las elecciones de 2023. Fue postulante a la Asamblea Nacional y al Concejo Cantonal de Cuenca.

– ¿Qué le motivó para postularse a la Prefectura del Azuay?

Yo voy a ser prefecto del Azuay porque creo que los azuayos vemos que nuestra provincia está en riesgo y necesitamos respuestas concretas frente a problemas reales que está pasando la población. Por ejemplo, el primero y fundamental es el tema de la vialidad. Hoy, actualmente, para ir a Machala realmente usted debe ser una persona muy arriesgada para cruzar esa vía y hace pocos días ustedes postearon como los carros estaban completamente paralizados y anegados en la vía Cuenca-Molleturo-Naranjal. Eso desde la prefectura del Azuay se acabó. Y quiero yo presentarles aquí el proyecto de la vía Cuenca-Soldados-Chaucha-La Iberia, que es una vía que tiene 84 kilómetros y que la vamos a realizar primero porque es competencia, esta sí, de la prefectura del Azuay. Esta vía que sale desde Cuenca, San Joaquín, Sustag, Soldados, Chaucha, La Iberia, San Carlos de Balao, nos permitiría con doble tratamiento superficial bituminoso llegar en más o menos dos horas hacia la costa…

¿Cuánto costaría esta vía y en qué tiempo la construiría?

Hablamos en un promedio de 18 a 20 millones de dólares. Tiene un promedio de construcción de año y medio. Y quiero decirle algo, conocemos porque hemos examinado las cuentas de la prefectura un crédito preaprobado por el Banco del Estado de entre ocho y 12 millones para la prefectura del Azuay…

– ¿Qué opina usted sobre los peajes que tiene la prefectura y qué pasará con estos si llega al poder?

Muy concreto, yo creo que no hay que mentirle a la gente, el gobierno primero tiene que invertir en las vías. Lo primerito que hay que hacer es invertir en las vías. Y nosotros tenemos un estudio a profundidad, conocemos la materia de que la Cuenca-Girón-Pasaje requiere de 120 millones de dólares. Puede usted hablar con los profesionales del Colegio de Ingenieros del Azuay que le van a decir exactamente la misma cifra o más. Para solucionar los problemas en la Cuenca-Molleturo, 86 millones de dólares. Solamente hablamos de esas dos vías que son importantes y que son de competencia del gobierno. Primerito, antes de hablar de cualquier cosa, el gobierno lo que tiene que hacer es solucionar estas vías y es una inversión que tiene que hacer el Estado sin contar con lo que va a venir con el fenómeno del Niño.

– El riego también es una de las principales competencias que tiene la prefectura. ¿Cuál es su propuesta en este tema?

El 38 % de las conexiones en riego están en malas condiciones. Lo que hay que hacer es tener en cuenta el riego bajo el modelo del sistema de producción que nosotros requerimos en la provincia. Fundamentalmente en términos económicos del PIB, lácteos, es decir, la leche. Esa es la producción. Por lo tanto, una buena parte del riego tiene que estar destinado a los lugares donde hay pasto, producción ganadera. Tenemos varios: Tarqui, Girón, San Fernando, tenemos un poco también en Sevilla de Oro. Es decir, la tecnificación del riego tiene que estar en zonas de anillos productivos de acuerdo a lo que producimos. Nosotros tenemos un proyecto que es muy importante, que es el proyecto de la producción de cuyes. Porque son 7.000 cuyes a la semana que comemos los azuayos y azuayas, pero la gran mayoría, el mayor porcentaje de estos cuyes vienen del norte, de Riobamba, de Cotopaxi, de Ambato. Hay que cambiar esa correlación y hay que hacer que mediante asociaciones productivas que existen en Nabón, que existen en Molleturo, las más importantes, podamos tener mejoramiento genético y eso lo vamos a lograr distribuyendo a los técnicos de la prefectura hacia las parroquias, mirando las potencialidades que tenemos para producir…

– ¿Cuál es su estrategia para aprovechar el potencial turístico que tiene la provincia?

Hay que entender que nosotros tenemos un promedio de visitas al cantón Cuenca, a la ciudad de Cuenca, de dos días. Conocemos un turista que viene al Parque Calderón, por supuesto, al centro histórico, al Cajas y viene a conocer, como dicen los guayacos, el Turi. Nosotros queremos extender el número de días, lo que no significa con cosas pomposas, sino que significa distribuir los potenciales turísticos que tiene la provincia. Y para eso hay que conocer profundamente la provincia. Tenemos la ruta de las guitarras en San Bartolo, la ruta de las macanas en Gualaceo, tenemos lagunas que por ejemplo tienen en Oña. La idea es diversificar los lugares turísticos para que el turista no solamente se quede uno o dos días, sino que además la redistribución de lo que se genere por términos de turismo se vaya hacia los 15 cantones de nuestra provincia…

– ¿Cuál es su posición frente a la minería?

Tajante y a rajatabla. Hoy en el Aguarongo hay una empresa minera a la que se le dio licencia ambiental para que pueda estar precisamente en uno de los lugares donde hace falta agua como es Quingeo, Santa Ana, San Bartolo. Tenemos nosotros el proyecto Shiri en Santa Isabel, tenemos el cerro Mozo en Nabón, tenemos las mineras legales e ilegales que hay en Santa Bárbara y por supuesto tenemos Río Blanco y Quimsacocha, es decir, la provincia. Está amenazada por el fantasma de la minería. Usted está hablando con un prefecto que va a tener la capacidad para dialogar, pero también para defender las fuentes de agua. No puede haber minería en fuentes de agua…

– ¿Cómo evalúa usted la gestión del presidente Daniel Noboa?

Yo creo que le queda debiendo al Azuay, porque democracia es también el hecho o la falta de democracia es también la falta de medicinas en los hospitales, por supuesto cómo están las escuelas, establecimientos educativos y cómo están las vías de la provincia. Creo que le queda debiendo muchísimo al Azuay y en términos de seguridad es la provincia que más ha crecido en número de homicidios en la sierra ecuatoriana. Y creo que estos son los temas que tenemos que discutir con el presidente con altura, con dignidad, con respeto, por supuesto, pero haciendo sentir el peso que tiene esta provincia en el contexto nacional. Sin Azuay, el Austro ecuatoriano no tendría la misma capacidad y visibilidad. Somos un corazón productivo y tenemos el tema de nuestra agua, de nuestros ríos, que proveen cerca del 35 % de la energía eléctrica a nivel nacional. Por lo tanto, somos un sector que puede discutir vis a vis con el presidente las cosas que tenemos y que obviamente necesitamos.

– Los recursos que tiene la prefectura son limitados. ¿usted podría citar tres obras prioritarias en su gestión?

La Cuenca-Soldados-Chaucha-La Iberia, que me parece que es importante y lo hemos dicho con crédito del BEDE; estamos hablando de la interconexión de las parroquias rurales del cantón Cuenca y vías que son emblemáticas como la Chordeleg-Principal en el caso de Chordeleg. Hay que discutir en el caso de Gualaceo cómo unimos las parroquias de Gualaceo que son obras emblemáticas, la Santa Isabel-Cañaribamba-Shaglli, hablamos de Carachula y hablamos también en el caso de Camilo Ponce Enríquez, que es el cantón más alejado. Pero fundamentalmente quiero en esta parte, y como tercera obra, ser recordado también como el prefecto de los jóvenes. Nuestros jóvenes están soñando con ir fuera del país, hacer vida fuera del país, ya sea porque van a estudiar o porque quieren emprender, y yo voy a hacer conjuntamente con María Isabel Vásconez el primer centro de emprendimientos e incubadora de empresas de la juventud. ¿Qué significa esto? Que la prefectura puede y debe invertir en investigación y en la búsqueda de proyectos para tener capitales semilla extranjeros, nacionales y del propio sistema público de la administración pública para que los proyectos de los jóvenes se queden en Azuay. Y esa relación entre productor y consumidor debe estar mediada por la Prefectura del Azuay. Y yo voy a ser prefecto precisamente para los consumidores y para los productores.

Más noticias

Christian Sánchez Mendieta

Christian Sánchez Mendieta

Licenciado en Comunicación Social con una maestría en Marketing Digital y Comercio Electrónico. Investiga temas de migración y cubre temas políticos, electorales y sociales.