
“No soy una atleta PRO, tampoco busco serlo, pero si algo me apasiona le pongo muchas ganas para tratar de ser la mejor”, platica Pamela Alvarado.
La médico general cuencana, de 25 años, viene de flamear la bandera ecuatoriana en el autódromo de Tocancipá, en Bogotá.
Con la buena vibra de sus seres queridos viajó un poco más de 1.500 kilómetros para hacer realidad su sueño de competir en el Epic Run.
Los participantes debían correr 12 horas continuas. Los ganadores eran quienes sumaban más vueltas sobre un circuito de 2 kilómetros.
“Correr con mujeres mucho más fuertes me hizo ser más resiliente para poder terminar. Para mí vale mucho más el hecho de intentar que una medalla o un primer lugar. En una carrera así es de probar tus límites, de jugarle a tu mente y sufrir al máximo”.
Entrenamiento sin descuidar el trabajo
Tres meses antes de la competición Pamela Alvarado se entrenó de lleno, sin descuidar su trabajo, con la guía online del colombiano Diego Ortega.
“Fue poco tiempo para el tipo de carrera. Creo que no siempre vas a estar lista para algo, pero probarte le hace más bonito, más especial”.
Para entrenar, aprovecha el poco tiempo libre que dispone. “Trabajo haciendo guardias, turnos de 24 horas, a veces más, cada cuatro días».
«Salir de una guardia y salir a correr es algo que no suelo hacer, pero para esta carrera me tocaba así, y es muy cansado, me costaba muchísimo. En el hospital paso de pie todo el día. Es increíble poder balancear el deporte con la profesión y tener el resultado que obtuve”.
Pamela Alvarado completó 116 kilómetros en 12 horas. Fue la mejor en la rama femenina y la quinta deportista de mejor performance en la general.
“Lo dedico a las mujeres porque somos fuertes, somos increíbles y realmente invencibles. Todo lo que nos proponemos, lo podemos lograr siempre y cuando haya trabajo y constancia”.

Inicios en el atletismo y sueño por cumplir
Su abuelo Bolívar Llerena le llevaba a temprana edad al parque de Miraflores. “No puedo decir que ahí nació mi pasión por correr, pero es algo que te engancha. Con el tiempo tuve carreras y vi que me iba bien”.
La máxima distancia que había completado Pamela Alvarado era 42,195 kilómetros (maratón), con 3h20m como su mejor marca personal.
Consciente de su tiempo limitado para entrenar, la exestudiante de la Unidad Educativa Particular Verbo y de la Universidad Católica de Cuenca mantiene vivo el sueño de correr las World Marathon Majors.
Se trata de las 6 más importantes maratones anuales del mundo: Tokio, Boston, Londres, Sídney, Berlín, Chicago y Nueva York.
“Siempre digo que hay que hacer de nuestra carrera la mejor fiesta. Los límites están solo en la cabeza. El mérito no está en la distancia sino en las ganas y disciplina que le metemos”.
Las 12 horas de Pamela Alvarado que le llevaron a la gloria
- 18:00 Estaba muy nerviosa. Tenía muchas expectativas. Salimos a correr. Era un grupo más de varones (69 %) que de mujeres (31 %). Eso le volvía más retador.
- 19:00 Hubo una tormenta eléctrica. Llovía demasiado. Era súper duro porque te hacía más pesado, pero me sentía súper bien. Intenté comer cada hora porque el desgaste era mucho.
- 21:00 Empecé a sentir el cansancio. Mi tope de carrera era 42 km y a veces tu cabeza se prepara para eso. Pensé mucho en parar porque la organización te daba la oportunidad que descanses, que te hagas masajes, pero para mí no era una opción.
- 00:00 Pensar que faltaban 6 horas fue muy duro por las condiciones del lugar (2.600 m.s.n.m.). Las temperaturas son muy bajas, había neblina muy espesa, era muy oscuro, era muy difícil poder seguir la ruta. Tuve la oportunidad de cambiarme de zapatos, de medias. Quizá muchos piensen que la tormenta fue lo peor, pero en realidad fue el frío. Mucha gente se retiró por eso.
- 03:00 El sueño, el desgaste físico y mental se hizo presente. Para mí ahí empezó la verdadera carrera. Me dolía todo el cuerpo. Quería llorar, pero dije: me preparé tanto para esto y no puedo dejar. Tuve unas pequeñas pausas que las hice trotando.
- 04:30 Ya supe que iba primera. Le sacaba 10 km a la segunda mujer. Parece una buena distancia, pero en la carrera si paras te pueden pasar.
- 05:30 Ya pude correr con la bandera de Ecuador. Toda la gente apoyaba. Creo que eso me dio el impulso y la motivación para hacer la carrera muy feliz, muy conmovedora, muy nostálgica.
- 06:00 Se completaron las 12 horas con mucho sufrimiento y sin molestias. Decidí correr sin música porque me desconcentraba muchísimo, más bien le metí mucha cabeza a esa carrera.