Edad y conocimiento

Siempre admiré la sabiduría de los mayores, teniendo la suerte de contar a varios de ellos como amigos. Me asombraban con su erudición e incansable sed de adquirir más conocimientos, tal si lo adquirido hubiese sido insuficiente para la plenitud de sus vidas. Fueron tutores de los que aprendí más de aquellos de aula que se agitaban por ser “cucos” y los animaba ser profesores antes que maestros. A estos viejos amigos les caracterizaba la curiosidad que se rebelaban contra la actitud característica de los de su edad que es la indiferencia y contemplación del mundo con ojos apagados y tristes: por contra, eran encendidos y alegres, dispuestos para el consejo y la motivación.

Hace poco, disfrutando de una conversación amena e ilustrativa, un periodista académico de vieja escolta, hijo precisamente de un connotado cronista de la ciudad que me ofreció su amistad para enseñarme a ser ciudadano consciente y críticamente comprometido en la construcción de una civilización que abra el camino a nuevos proyectos humanos sustentados en la ética y la comprensión, me aleccionó sobre la primera promoción de egresados en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Cuenca. En este inicial avance estuvo el estudiante RAMÓN MORALES VALDIVIESO que marcó un hito en la Universidad de Cuenca y del país, al ser el primer jubilado-maestro que se matriculó en esta Carrera hasta terminar los estudios; un ciudadano con muchos valores, entre los que cabe mencionar su vocación por el magisterio y su permanente afán de saber más y cumplir su sueño de ser lo que quiso ser.

El maestro Ramón Morales Valdivieso es un modelo para los adultos, quienes nunca deben creer que es tarde para aprender, pues, educarse es divertido y una terapia para mantener vigente la inteligencia, más cuando hoy afirman los neuropsicólogos que la mejor terapia para la salud y para alargar la vida es el ejercicio intelectual. Ya se vio con Shigemi Hirata, un japonés de 96 años que se convirtió en la persona más vieja del mundo en lograr una licenciatura universitaria y que prolongó largos años a su vida, en plenitud de facultades mentales.

Otro caso emblemático se acaba de dar en Argentina, en donde el ingeniero Valentín Golzman, 93 años, obtuvo un nuevo título, el título de Doctor en Historia por la UTDT, para quien la carrera le aportó mayor conocimiento de la sociedad y del mundo en el que vive. (O)

CMV

Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación Social y Diplomado en Medio Impresos Experiencia como periodista y editora de suplementos. Es editora digital.

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