Se espera un descenso de casos COVID-19 en los próximos días

Esperan que esta semana se alcance el pico alto de contagios y luego descienda la curva epidemiológica.

La inmunización, considerada fundamental para contrarrestar al virus, continúa en diferentes puntos de vacunación. Xavier Caivinagua/El Mercurio
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Ximena Garzón, ministra de Salud, durante su última intervención en el Comité de Operaciones de Emergencia (COE Nacional) informó una disminución de cerca de 10.000 casos COVID-19 frente a la semana pasada.

Hubo un brote pronunciado de contagios desde el 9 de enero, registrándose el pico más alto siete días después. 

En este contexto, se realizó una recategorización en la semaforización epidemiológica, en donde 29 cantones se encuentran en luz verde; 171 en amarillo y 13 en luz roja.

Andrea Gómez Ayora, epidemióloga, se refirió sobre el comportamiento del virus en estos días, recordando en primer lugar que la nueva variante ómicron, la cual ya es comunitaria en el país, es más transmisible y tiene la capacidad de evadir la acción de las vacunas.

En este sentido, las reuniones de Navidad y Año Nuevo, así como el retorno a clases después de dichas festividades, provocaron que la curva de contagios ascienda considerablemente. Además, que la mayor parte de los niños, entre 5 y 11 años, empezaba a recibir la segunda dosis, y recién desde febrero se empezará a inmunizar a menores de cinco años.

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La especialista sostiene que pronto se conocerán los resultados que dejaron las medidas tomadas en los últimos 15 días a nivel gubernamental. “En un momento determinado la curva epidemiológica, que tiene un crecimiento rápido, empezará a caer; bien sea por los efectos de las restricciones o simplemente porque la mayor cantidad de gente pudo ya haberse contagiado…Caerá de la misma forma en que subió, pero un poco más lenta, como ha sucedido en todo el mundo”.

Para que la curva epidemiológica descienda más rápido se tiene que disminuir la velocidad de transmisión y ese objetivo se cumple con las resoluciones que se han dado últimamente, entre ellas: reducción aforos y restricción vehicular, así como mantener las medidas de bioseguridad, principalmente el uso de mascarilla, preferentemente una N95 o KN95. “En estos momentos se debe evitar mascarillas de esponja y de tela, y las quirúrgicas, pues su efectividad ha disminuido mucho ante la nueva variante”.

Endemia

Gómez Ayora analiza que el COVID-19 está lejos de ser una endemia porque todavía se registran casos son muy elevados de COVID-19. “Para controlar una pandemia necesitamos el trabajo comunitario y para disminuir la circulación del virus necesitamos, además de la vacunas, medidas individuales y gubernamentales, pues si no las respetamos es probable que existan otras mutaciones o se generen nuevas variantes que tengan alguna ventaja sobre las anteriores, como sucede ahora con ómicron, que si bien ha mostrado menor capacidad de generar una enfermedad grave, es más transmisible pudiendo llegar a enfermar muchas personas al mismo tiempo provocando quizás mayor mortalidad”.

En el caso concreto de Ecuador piensa que es necesaria una mejor “comunicación de riesgo” por parte del Gobierno Nacional, incluyendo a la Presidencia de la República para no generar esa falsa sensación de seguridad. “Necesitamos que la población conozcan los riesgos que existen sin el afán de generar pánico porque ya conocemos cómo manejar al COVID-19”.

También se debe considerar que no se cuenta con la totalidad de los datos estadísticos, acota, ya que “no conocemos el número de casos. Tenemos una positividad muy alta que nos indica que no se están haciendo el número de testeos necesarios debido a la escasez de pruebas y la gran cantidad de contagios. Hay mucho trabajo por hacer en el país, lamentablemente hemos visto que la individualidad ha primado frente a una salud colectiva”. (I)