La Floresta, barrio con influencia de las hermanas dominicas

Un ambiente de tranquilidad se respira en el barrio La Floresta 1, de Lazareto, en donde es evidente y notoria la presencia de las hermanas dominicas, quienes, con el paso de los años, siguen dejando imborrables huellas.

Este importante espacio de la ciudad que pertenece a la parroquia Bellavista está ubicado al norte de Cuenca, a 10 minutos del centro de la ciudad. Para llegar puede usar el servicio de transporte interparroquial o transporte urbano.

Miriam Arévalo, presidente de La Floresta 1, expresa que si este barrio ha progresado es por el “empuje y esfuerzo” de sus habitantes.

No obstante, acota que en la actualidad existen algunas necesidades, entre ellas un rompe velocidades en la calle Zenón, pues, en esta arteria se encuentra la entrada al centro de salud Mariano Estrella que antes funcionaba como hospital. “Debo agradecer a la EMOV por la señalización horizontal y vertical, que también deberían hacerlo en el Camino a Lazareto, pero no es suficiente porque muchos vehículos no respetan los límites y vienen a acceso de velocidad”.

En el barrio La Floresta 1 se encuentra el centro de salud Mariano Estrella. José Mosquera

La señal de telefonía celular es otro problema que tienen las 55 familias del sector. “No hay cobertura, he hablado con las empresas de telefonía y nos han dicho que estamos en un área de sombra, pero alguna solución debe haber”.

El alumbrado, además, no es óptimo, según Arévalo, quien hizo una solicitud a la Empresa Eléctrica para que cambien las luminarias por unas de más potencia.

A este pedido se suma una mayor seguridad para el sector, a pesar que cuentan con una cámara de videovigilancia, alto parlante y alarma comunitaria.

También disponen de un chat de seguridad y otro de emprendedores, creado para ayudarse entre sí en época de pandemia.

“Venimos solicitando al alcalde Pedro Palacios que nos entregue en comodato el inmueble donde funcionaba la UPC, abandonado desde hace nueve años, para reactivarlo”, añadió.

Finalmente, Arévalo, hizo un llamado para que las autoridades competentes brinden mantenimiento al parque Zenón, ya que algunos juegos infantiles están destruidos, así como un adecentamiento al edificio patrimonial del centro de salud Mariano Estrella.

Curaban a enfermos con lepra

La hermana Rosa María Zúñiga Calle, animadora de la comunidad Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción, recuerda que en el lugar donde viven actualmente antes funcionaba el leprocomio. “Esta obra fue la primera fundación de nuestra congregación en Ecuador, nosotras somos de origen francés”.

La religiosa evoca que fueron llamadas en ese entonces para atender a las personas con lepra, una enfermedad muy temida en la época que inclusive era considerada una maldición. “Ellos prácticamente eran enterrados en vida porque nadie quería hacerse cargo, hasta que los dominicos de 1888 solicitaron a sus superiores en Francia que asumamos este reto”, expresó.

Es así que el padre Jacinto María Cormier pidió a la madre Hedwige Portalete, fundadora de la comunidad Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción. “Nadie quería venir, a excepción de la madre María Dominga Font, quien se puso de pie y dijo: si nadie quiere ir yo me ofrezco. Luego se levantaron cuatro hermanas más y vino un grupo cinco…nunca más regresaron a su tierra”.

La “hermana Rosita”, como es conocida con cariño en el barrio, indicó que aproximadamente hace 10 años falleció “Angelita”, la última persona con la enfermedad de Hansen, sin embargo, la obra continúa presente en la comunidad, a pesar que la consigna era mantenerse hasta que no haya enfermos. “Lepra hay en Ecuador, pero la atención actualmente es ambulatoria”.

Actualmente dicha edificación, que corresponde al Ministerio de Salud Pública y en donde a la par funciona el centro de salud Mariano Estrella, pasó de sanatorio a centro pastoral que lleva el nombre de “Madre Dominga Font”. Esta infraestructura fue adaptada para los enfermos y la comunidad por gestión de sor María de la Inmaculada Amoroso.

Con esa misma entrega y pasión, cuatro hermanas dominicas, todas adultas mayores, hoy en día sirven a toda la comunidad: Floresta, Lazareto, Yanaturo, en diferentes actividades, tales como pastoral, catequesis, visita a las familias, enfermos.

Entre otros servicios que prestan las hermanas dominicas está la fisioterapia con profesionales de calidad. José Mosquera/El Mercurio

Para ello, la hermana Rosa María ha venido acondicionando y adecentando este lugar que dispone de una remodelada capilla de la Virgen del Tránsito en donde acuden los devotos a escuchar misa.

Sombreros de paja toquilla

El barrio La Floresta 1 se destaca por sus artesanos, quienes realizan el terminado de los tradicionales sombreros de paja toquilla.

Uno de estos hábiles productores es Aurelio Méndez, quien cuenta el largo proceso que realiza para dar el acabado a dicha prenda de vestir, que previamente es comprada a las toquilleras. “Azocamos, lavamos, blanqueamos, secamos, planchamos, maseteamos y prensamos…Mínimos un mes se necesita para sacar el sombrero a la venta”, detalla.

Aurelio Méndez, es uno de los artesanos que trabajan en el terminado de sombreros de paja toquilla. José Mosquera/El Mercurio

Don Aurelio cuenta que se dedica a esta labor desde hace 50 años. “En Lazareto había bastantes artesanos, pero muchos ya han muerto, ahora los que estamos aquí somos renacientes”, cuenta.

Prácticamente este trabajo se ha convertido una tradición familiar, pues pasa de generación en generación. “Mis hijos me ayudan, espero sigan con este legado”.

Estos accesorios son vendidos por docenas, a 10 dólares cada uno. Sus clientes, a su vez los exportan. “Nuestra calidad es solamente grado 2, 3, pero hay sombreros más finos que tienen un precio mayor”, concluye el artesano de 66 años que pide a las autoridades menos impuestos, pues el margen de la ganancia es mínima. (I)

Fabian Campoverde

Periodista multimedia y creador de contenidos digitales con una maestría en Comunicación Estratégica Digital. Especializado en temas de seguridad, cultura, crítica teatral y música. Escribe sobre viajes, arqueología e historia.

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