Terminada la 76 Asamblea General de la ONU algo quedará en común: el país ideal, el país imaginario, el país soñado por cada uno de los presidentes. Ellos desfilan por el pódium como parte de un ritual establecido por Naciones Unidas. Tienen absoluta libertad para expresarse, para criticarse mutuamente, hasta para cuestionar al propio organismo. …




