Nadie se entiende. Unos entienden a medias; otros no, por conveniencia. A otros no les interesa entenderse. Un día viene el alivio. La solución comienza a tomar forma. Los manifestantes, entre ellos los violentos, parecen replegarse. Hasta los dirigentes se apaciguan. Se acercan al diálogo. El presidente de la República deroga el decreto de excepción. …




