A la inseguridad ciudadana como consecuencia del auge delictivo, a la corrupción sin freno, se suma la jurídica. El resultado: un país atemorizado, arrinconado, ajeno para cierta vieja clase política y donde ya nada pareciera importar, ni siquiera la dignidad. La fiscal general del Estado, Diana Salazar, esta vez a título personal, hace pública su …



