¡Nos abruma su actitud señora ministra!

No sabemos de qué mente lúcida, ingeniosa, brillante y de corazón ardiente, del ministerio de salud, salió la expedición del acuerdo ministerial número 00098 -2020, publicado en el registro oficial el 23 de enero de este año, en el que se reglamenta la receta médica y prescripción de los antibióticos, por parte de los médicos. Obviamente esta luminosa idea tuvo el beneplácito y el apoyo de la señora ministra de salud. Gracias a la acción decidida, objetiva y oportuna de la Federación Médica Ecuatoriana, respaldada por los gremios médicos provinciales, se logró conseguir dejar sin efecto este acuerdo de marras, lleno de demagogia y burocracia. Debemos recordarle a la Ministra de salud y sus colaboradores que la gran mayoría de médicos del país, sabemos cómo actúan los antibióticos, cuáles son sus indicaciones y cuáles sus efectos colaterales. Señora ministra, con todo respeto nos preguntamos hasta cuándo van a dejar de incomodar a la clase médica del país, nos hacen controles sanitarios rigurosos todos los años, revisando el área física, muestras médicas, basureros, toallas, lavamanos, sanitarios, etc. etc.; nos cobran el permiso de funcionamiento anual, pagamos periódicamente la patente municipal (no estoy en contra de las obligaciones que como médicos debemos cumplir); y como si esto fuera poco, nos revisan cada año que los títulos estén inscritos en la Senescyt, pero que tamaño absurdo, por qué tanta burocracia. En vez de fastidiar tanto a los médicos ecuatorianos, deben revisar los títulos de los supuestos médicos cubanos, que en más del 80 % de los que llegaron al país, gracias a la revolución ciudadana, no eran profesionales de la salud. Por qué no se preocupa de la calidad de salud pública que se brinda a nuestros compatriotas; porque no se denuncia que los hospitales públicos carecen de insumos, medicación y profesionales de la salud; ¿por qué no les juzgan a los que traficaron y trafican con los medicamentos en ciertos hospitales del ministerio y del IESS? Etc.etc.etc. Estamos conscientes y conocemos el incremento de la resistencia bacteriana, debido a la automedicación y a la compra de fármacos sin receta, por lo tanto, dedíquese a combatir la venta libre de medicinas, sobre todo de antibióticos en las farmacias. ¡Los médicos no podemos seguir soportando estos atropellos, en contra de la razón! (O)

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