IESS   

María Eugenia Moscoso C.        

En el Gobierno de Isidro Ayora, en 1928, se inaugura la Caja de Pensiones, que devendría en el Instituto de Seguridad Social, y atendería desde esta instancia, a los ecuatorianos, de manera universal y obligatoria, conforme reza la Constitución de la República, con un financiamiento del 60 % asumido por el IESS y un 40 % por el Estado y, con el control correspondiente ejercido por la Contraloría General del Estado.     

El punto sustancial del IESS se traduce en que los ecuatorianos gocen de la seguridad, atención médica y más beneficios adicionales como préstamos para vivienda y otros. Entre mayor sea el tiempo de aportaciones del empleado, mayores serán sus ingresos. Lo deseable es que los ecuatorianos afiliados al IESS por sus empleadores o de manera voluntaria, reciban sus pensiones desde el momento de su jubilación. La afiliación al IESS es obligatoria por parte del empleador y, de esta manera, cada empleado está garantizado, de manera permanente, en su atención de salud.                               

Es necesario destacar como algo urgente, la insuficiencia de medicamentos y atención hospitalaria, que demanda un emprendimiento de búsqueda del IESS y mejores días para beneficio de sus asociados. (O)