El silencio es cómplice de la tranquilidad y la paz que se respira en el centro de Quingeo, una de las parroquias rurales de Cuenca más antiguas y tradicionales. Es tal el silencio que se puede escuchar a cuatro obreros laborando -al ritmo de “El eco de tu adiós”, de Rodolfo Aicardi- en la restauración …











