
El Gobierno y los empresarios de Ecuador trabajan en una estrategia conjunta para revertir la decisión del régimen de Donald Trump de imponerle un arancel del 10 % a los productos ecuatorianos, que se comenzará a pagar este 5 de abril del 2025.
La canciller Gabriela Sommerfeld confirmó que la hoja de ruta que seguirán, para intentar detener, aplazar o reducir este arancel, se basará en revertir, en la medida de lo posible, las observaciones que la Oficina Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) le hizo al país, a las que calificó como barreras comerciales a los exportadores estadounidenses.
Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, informó que en este momento se encuentran en Washington funcionarios de Ecuador, reunidos con miembros de la USTR, para analizar los puntos que se pueden mejorar, para lograr que el arancel del 10 % se reduzca.
Las observaciones a Ecuador
El informe de la USTR analizó las “barreras” que los países, incluido Ecuador, les han impuesto a los exportadores estadounidenses y, basado en esto, el Gobierno estadounidense impuso los aranceles, que arrancan en un 10 %, que es el porcentaje que se dispuso para los productos ecuatorianos, y llegan al 60 % para algunas naciones.
Según el mencionado informe, Ecuador les ha impuesto a los exportadores de Estados Unidos varias barreras: arancelarias (12 % en promedio), principalmente a los productos agrícolas; restricciones y prohibiciones a las importaciones; exigencia de licencias de importación, cuya obtención es larga y “poco transparente”; obstáculos sanitarios y fitosanitarios.
Además, el informe califica al sistema de contratación pública de Ecuador como “engorroso, poco transparente y marcado por la corrupción”; también se critican los contratos de gobierno a gobierno, en materia de seguridad, en los que Estados Unidos no puede participar por la exigencia de presentar una autorización para la transferencia de tecnología.
Ecuador también fue observado por la falsificación y la piratería generalizadas que existen en el país, lo cual afecta a la aplicación de los derechos de propiedad intelectual; y por las restricciones impuestas en la Ley de Comunicación a la publicidad de producción extranjera.
Barreras a la inversión
El informe de la USTR también observó la rescisión del Tratado Bilateral de Inversión (TBI) entre Estados Unidos y Ecuador, ocurrido en 2017, lo que pone en riesgo las inversiones estadounidenses.
Otra barrera a la inversión, según el informe, es el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), que se aplica para transferencias al exterior en efectivo, tarjetas de débito y crédito, cheques y métodos de pago por internet; lo que encarece las importaciones.
Además, se observó a Ecuador por la falta de control a la minería ilegal, lo cual se calificó como “un importante factor disuasorio para la inversión extranjera”; y se resaltó la decisión de eliminar gradualmente los subsidios a las gasolinas, aunque se mantiene al diésel, por lo que no es rentable para una empresa privada importar combustibles a precios de mercado.
Hasta dónde puede ceder Ecuador
Carlos Zaldumbide, ministro de Producción y Comercio Exterior, señaló que Ecuador analiza al momento hasta qué punto está en capacidad de ceder a las observaciones hechas por el USTR, sobre todo en materia arancelaria, para que el reducir las tasas a los exportadores estadounidenses no afecte a los productores ecuatorianos.
Felipe Rivadeneira, presidente de la Federación de Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), cree que, si Ecuador sede en al menos cuatro o cinco de las observaciones del USTR, podría lograr que la aplicación del arancel del 10% se aplace o que incluso se reduzca, para lo cual se debe negociar.
“Estamos ante un Gobierno estadounidense extremadamente transaccional, es decir, ellos van a querer lograr lo máximo posible; lo que podemos proponer es que, de los 10 irritantes que nos han señalado, superar unos cuatro o cinco y pedir 30 o 60 días más para ir cumpliendo lo demás; lo otro ya es motivo de un acuerdo comercial, en lo que debe trabajar el Gobierno ecuatoriano”, afirmó Rivadeneira.
Para Teodoro Benavides, experto en Comercio Exterior, la estrategia del Gobierno ecuatoriano de negociar con Estados Unidos es acertada, pues el país no está en capacidad, como China o la Unión Europea, de aplicar una retaliación; reducir los aranceles para los productores estadounidenses es un tema para analizar.