Voto de afiliados y jubilados

Marco Carrión Calderón

Al acercarse el momento de votar debemos meditar bien. Soy una de esas personas que durante todos los años que trabajó tuvo que contribuir para el llamado “Fondo de Pensiones” que, entre otras cosas, garantiza que cuando se deje de trabajar, por haber llegado al límite de edad para hacerlo, tuviera una pensión que permitiera vivir con tranquilidad y dignamente.  Desgraciadamente ese dinero de muchos miles de personas, fue robado por los malhadados gobiernos que cada vez que querían dinero para sus trafasías no encontraban mejor fuente que tomarlo de aquel fondo de pensiones. Así fue cómo hizo Correa, desfinanció el fondo de pensiones y lo condenó al desbarajuste completo al eliminar, arbitraria e ilegalmente, la contribución del 40% que el Estado tenía y tiene que hacer para ese fondo. Lo hizo mediante una ley a la que irónicamente se llamó “Ley de justicia laboral” la que fue apoyada por los ovejunos y ovejunas de la Revolución Ciudadana que, sumisos y obedientes, ignorantes también muchos de ellos, hicieron posible esa barbaridad.

Ese nefasto gobernante eliminó la jubilación patronal para los jubilados de la administración pública. Incrementó de manera inconsulta y clientelar el número de servidores del IESS, y de esa forma los recursos de afiliados y jubilados se utiliza para pagar sueldos de personas que ni tienen trabajo que hacer. A todo esto, hay que sumar las enormes cantidades de dinero que obligó al IESS a prestar al Estado y que nunca podrá devolver.

La cantidad de negociados durante aquella época nefasta abruma por las ingentes sumas de dinero que sirvieron para hacer las fortunas de personas como Ramiro González quien fue Presidente del Consejo Directivo que vive en Lima y cuya extradición no ha sido materia de ocupación de las “autoridades”, María Sol Larrea que un tiempo pasó en la cárcel, pero luego, ya liberada, salió para disfrutar de una enorme fortuna mal habida. Hace días se supo que el Estado debe más de 10.150 millones al IESS, la mayor parte desde el correato y eso pone en riesgo la subsistencia del IESS.

Por todos estos perjuicios al IESS quienes son capaces de pensar y razonar nunca deben votar por los correístas. (O)