En la semana post-electoral, el control de la agenda se convierte en una batalla clave. Aunque la campaña aún no inicia oficialmente, la disputa radica en la capacidad de las candidaturas para encuadrar la conversación a su favor.
Noboa intentó reforzar su discurso sobre la amenaza del crimen al sugerir que el respaldo a la candidata de la Revolución Ciudadana proviene de sectores delictivos. La insinuación generó un efecto adverso y fue aprovechada por sus opositores. 0 Noboa – 1 Luisa. Sin embargo, declaraciones sobre reformar la Ley de Comunicación reactivaron el recuerdo de las restricciones mediáticas del correísmo, un tema sensible en el debate público. 1 Noboa – 1 Luisa.
El presidente también cometió un desliz al afirmar que Ecuador exportaba electricidad a Colombia, declaración desmentida por el Ministerio de Energía del país vecino. Pese a los intentos de su equipo por matizar el error, su credibilidad se vio afectada. 1 Noboa – 2 Luisa. En seguridad, Noboa presionó a la Asamblea para aprobar una resolución que permita la intervención internacional contra el crimen organizado. Correa y su bloque se opusieron, pero la carga política de quedar como «defensores de delincuentes» obligó a la Asamblea a ceder. 2 Noboa – 2 Luisa.
Durante una visita a territorio, el presidente anunció su intención de convocar una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución, argumentando que es excesivamente garantista con los delincuentes. Aunque no es un tema de urgencia, logró instalar el debate en los medios. 3 Noboa – 2 Luisa.
Desde la Asamblea surgió un giro inesperado: la discusión sobre una reforma constitucional para declarar al dólar como moneda nacional. Dado que la propuesta provino de Pabel Muñoz, exasambleísta de la RC, su movimiento quedó paradójicamente como defensor de la dolarización, un tema históricamente incómodo para ellos. A esto se suman investigaciones sobre corrupción en empresas como PetroNoboa, que han ganado espacio en medios y comisiones legislativas. 3 Noboa – 3 Luisa.
Hasta ahora, la disputa por la agenda pública está equilibrada. Noboa ha usado su posición para marcar el ritmo del debate, pero la oposición ha encontrado oportunidades para responder. Si la dinámica se mantiene, la diferencia ya no estará en los discursos, sino en el territorio. (O)