Cuando venimos a este mundo, hay tanto que aprender, así el caminar, con una espera forzosa de alrededor de un año, mientras que gateamos y ello nos enseña a mover extremidades. Más tarde a ponernos de pie, el equilibrio, el aliento de la mamá y familiares, la foto y el aplauso. En diferencia, los animales salen del útero materno y en pocas horas…. a correr se ha dicho. Las aves salen del cascaron, emplumada, batido alar y tan pronto sea a volar. El homo sapiens, nace indefenso a plenitud y dependemos a tiempo completo de nuestros progenitores. Sólo la lactancia la hacemos instintivamente, el hambre es poderosa e impostergable, para eso tenemos el lenguaje del llanto y es muy efectivo en la relación hijo con madre.
La verdad es que el andador y otros instrumentos, fortifican las piernas y el niño haciendo hazaña, se lanza a la conquista del mundo, con caídas y levantadas, con ovación y fotos que perpetúan esta importante etapa de nuestras vidas. Más tarde, a correr se ha dicho, aprendemos deportes, carreras, saltos y brincos, competencias y velocidad, a sortear dificultades y conseguir nuestros propósitos. Algunos niños tienen la posibilidad de lanzarse al río y aprenden a nadar, muchas ocasiones se salvan vidas conociendo dicha actividad. Pero, como dueños de dos pies, el caminar es la función primordial en el desarrollo de nuestras actividades y todos los días de la vida, de suerte tal que el tan popular automóvil, hoy presente en campos y ciudades, bloquea que caminemos y conozcamos detalles y personas. Antaño los carros fueron tan escasos, que necesariamente teníamos que caminar, hoy hasta eso está tan limitado, por distancias realmente largas, tiempo, inseguridad, abulia, sedentarismo o fobia a caminar (hodofobia).
Resulta maravilloso la práctica de deportes, todos ellos fortifican no sólo el cuerpo, también lo hacen con el alma. Se consiguen amistades y con ellos se comparte estas nobles actividades, y hoy más que nunca, en nuestra Cuenca, tierra productora de campeones que han llegado hasta al pódium olímpico, dejando muy en alto el nombre de Ecuador.
Fundamental el ejercicio físico cada día de nuestras vidas, en razón de que la vejez no crea inmovilidad, pero la inmovilidad si crea vejez. (O)










