Un 6 % tiene el avance de la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Guangarcucho, en Cuenca, a cargo de la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP). De acuerdo con Verónica Polo, gerente de esta empresa, las obras comenzaron en noviembre de 2025 y representan una inversión total de 68.089.132,34 dólares, que incluye la fiscalización.
A esta planta llegarán las aguas servidas provenientes de los hogares, donde serán sometidas a un proceso de limpieza para luego ser descargadas al río Cuenca en condiciones adecuadas y con menor riesgo de contaminación.
Los trabajos deberán concluir en 24 meses, es decir, en noviembre de 2027. Además, se estableció un plazo adicional de seis meses para el arranque y puesta en marcha y otros seis meses para una operación asistida.
Financiamiento
El proyecto se financia con un crédito de 34.100.000,00 dólares del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y otro de 34.122.000,00 dólares del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Polo indicó que la planta se construye en un terreno de 7,4 hectáreas (ha) y contará con estructuras de llegada, dos desarenadores, tres decantadores primarios y cuatro reactores biológicos.
Igualmente, tendrá cuatro sedimentadores secundarios y una cámara de desinfección con radiación ultravioleta (UV), tanto a la entrada como a la salida, para garantizar que el agua quede completamente depurada.
Los residuos que queden una vez cumplido todo el proceso de limpieza, y que son denominados como lodos, pasarán a dos espesadores que funcionan por gravedad.

Procesos
Luego irán a bandas para deshidratación, también por gravedad, tres digestores anaeróbicos y centrífugas para una deshidratación final que permitirá extraer toda el agua restante.
Polo señaló que el sitio donde se ubica esta planta es la parte más baja de Cuenca, está a 2.320 metros sobre el nivel del mar (msnm) y recibirá el agua que llegará por medio de dos interceptores.
Mediante bombas la enviarán a tres sedimentadores que tienen 40 metros (m) de diámetro, donde se retendrá la mayor cantidad de sólidos, es decir, la carga orgánica. Esta constituye una primera limpieza del agua.
Detalló que los lodos serán utilizados para la generación de biogás, por medio de un proceso de digestión anaeróbica, que permitirá producir hasta 700 kilovatios por hora (kWh) de energía eléctrica.
Acotó que el caudal de ingreso de esta planta es de 1.200 litros por segundo (l/s) y que contará con un sistema que ayudará a reducir los olores, que son naturales en este tipo de infraestructura sanitaria.
Lodos
ETAPA EP, asimismo, tiene planificada la construcción de una planta de tratamiento de lodos junto a esta PTAR, donde se hará una nueva extracción del agua residual.
Los residuos que queden de esta fase irán al relleno sanitario de Pichacay, administrado por la Empresa de Aseo de Cuenca (EMAC), con lo que se completará todo el proceso.
Finalmente, la funcionaria manifestó que con esta PTAR se limpiará el 100 % de las aguas servidas que recolecta Cuenca, lo que permitirá consolidar el tratamiento integral del agua en esta ciudad.

Experiencia
Pablo Guzmán, responsable de esta obra por parte de la empresa Hidalgo – Hidalgo, detalló que trabajan en jornadas de 12 horas diarias y que actualmente cuentan con cuatro frentes de trabajo activos.
Señaló que en esta construcción labora personal con experiencia en este tipo de infraestructura, pues participaron en la edificación de la PTAR Las Esclusas, en Guayaquil, que hasta ahora es la más grande del país.
Esa PTAR trata las aguas residuales generadas por más de un millón de habitantes de la zona sur del puerto principal. Cuenta con una capacidad de tratamiento de 3,63 metros cúbicos por segundo (m3/s).
Especialista
Para Karla Fajardo, ingeniera en medio ambiente, todos los centros poblados deben contar con una PTAR porque esto permite remover sólidos, materia orgánica y microorganismos antes de descargar el agua a los ríos.
“Dar un tratamiento adecuado a las aguas servidas ayuda a eliminar contaminantes, reduce malos olores y evita la degradación ambiental, lo que contribuye a mejorar la calidad del territorio…”, señaló.
A decir de Fajardo, las PTAR modernas permiten reutilizar el agua tratada en riego de parques, limpieza de calles y procesos industriales, y al mismo tiempo reducen la carga contaminante que reciben los cuerpos de agua. (I)
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