El Bioparque y la Fundación Amaru, en Cuenca, anunciaron un hito excepcional en la conservación del oso andino con el nacimiento de tres ejemplares bajo cuidado profesional. Se trata de una especie que se encuentra en peligro de extinción.
El primer osezno nació en junio de 2025 y actualmente tiene siete meses de edad. Mientras tanto, los otros dos ejemplares nacieron en julio de 2025. Además, este último nacimiento corresponde a dos crías mellizas.
Amaru informó que estos bebés, a los que se los denomina oseznos, atraviesan sus primeros meses de vida en condiciones de alta vulnerabilidad. Por ello, permanecen protegidos en sus nidos por sus madres.
Posteriormente, los oseznos comienzan a salir del nido, pero continúan al menos 18 meses muy cerca de su madre. De esta manera, dependen de su cuidado y del aprendizaje de comportamientos esenciales para su supervivencia. Desde los siete meses logran una mayor interacción con su entorno.
Asimismo, Amaru detalló que documentaron un hecho llamativo. Una de las madres, la de mayor edad, se desplazó al tercer mes cargando a su pequeña cría por una distancia de más de 100 metros (m) y luego entró a la cueva de la segunda madre.
Finalmente, la institución destacó la importancia de estos nacimientos, ya que contribuyen a mantener y gestionar de forma adecuada la diversidad genética de la especie. En consecuencia, este proceso resulta esencial para fortalecer su conservación y cuidado a largo plazo.
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