Actualmente NO podemos manifestar o admitir, con relativa facilidad, el “perra vida”, como sinónimo de mala vida o una enojosa situación, por parte de personas que sufren mucho o cotejar con la vida de un animal como la del perro, porque hoy vivimos una paradoja cual es el hecho de que los animales, “mascotas”, se incrementan de una manera sorprendente, y lo más llamativo, es que muchos perros y gatos en nuestra Cuenca viven tan cómodos y placenteros, a veces mejor que los humanos, a sabiendas que: disponen de comida “especial” comprada en supermercados, camas cómodas hasta ortopédicas, juguetes que compiten con los niños, educación especial impartida por expertos, atención médica a domicilio o en una clínica, atención odontológica incluso con “diseño de sonrisa”, aseo, peluquería y arreglos muy costosos hasta en Spa (que ya quisieran muchos humanos), lugares de diversión y hasta la posibilidad de conocer a perras coquetas… En fin, ahora esta es la vida de muchas mascotas.
La interrogante nos viene de inmediato: ¿Cómo así los seres humanos tienen la tendencia creciente de tener mascotas y darles un trato especial, muchas veces, mejor que a sus congéneres? Pregunta que se genera desde la misma información que nos proporciona “El Mercurio” (14-01-2026) de que: “…en el cantón Cuenca, de acuerdo con el censo de 2022, entre perros y gatos hay 274.757 mascotas, equivale a una por cada dos habitantes, que existen más perros y gatos que niños”.
La descrito genera una serie de preguntas y acaso respuestas dadas por estudiosos de la materia. Lo cierto es que los seres humanos estamos cada vez más menguando nuestra calidad de vida, que se refleja en alteraciones emocionales, soledad, inseguridad, desamor, consumo de sustancias nocivas y el incremento de antivalores como la injusticia, irrespeto, egoísmo, odio, traición, envidia…
Todo lo manifestado explica por qué a las mascotas se les consideran miembros familiares, a veces, incluso, sustituyendo la necesidad de tener hijos ¿Acaso por su menor carga económica y de tiempo?
Una realidad en la que todos, de una u otra manera, estamos involucrados, hasta la paradoja de que hoy: “los que cuidan la casa no son los perros sino sus dueños, ladeando a los cuadrúpedos”.
NOTA: ¿Tema actual que genera muchos comentarios y todos muy respetables, y el suyo? (O)





