Análisis político
Preocupaciónha generado en los últimos días el 30 % de aranceles, decretado por el Gobierno de Ecuador a las importaciones desde Colombia, y esto tanto por los perjuicios económicos que dicha medida acarrearía para empresarios y consumidores ecuatorianos, cuanto por el argumento usado por el Gobierno para justificar la misma.
Ha sostenido el Gobierno que la medida arancelaría dispuesta, y que ha recibido en respuesta una medida análoga por parte del Gobierno de Colombia, se debería a que este último no estaría realizando un labor adecuada para controlar su frontera del narcotráfico; sin embargo, en el fondo parecería que esa medida respondería más bien a la pretensión de buscar un nuevo “chivo expiatorio”, a quien culpar por el fracaso de la política gubernamental en materia de combate a la inseguridad y al narcotráfico. (Anteriormente se culpó a Gobiernos anteriores, a la Corte Constitucional, a la Constitución, etc.)
Es que durante de más de dos años de gestión el Gobierno ha publicitado el llamado “Plan Fenix”, y ha ensayado con varias medidas con la promesa de que la inseguridad y criminalidad se reduciría; medidas como: la declaratoria del “conflicto armado interno”, los reiterados estados de excepción, la elevación del IVA al 15 %, la aprobación de 9 preguntas referidas a seguridad en la consulta popular de abril d abril de 2024, la venida del “experto en seguridad privada” Erik Prince, la colaboración de militares norteamericanos para temas de seguridad, etc. A presar de esto 2025 cerró como el año más violento de la historia ecuatoriana, con más de 9 mil asesinatos (52 por cada 100 mil habitantes), con un incremento de las extorsiones, los secuestros y los robos.
Justamente por esto no sorprende que el Gobierno haya anunciado, hace unos días, una nueva propuesta contra la inseguridad, a la que ha denominado “Ofensiva Total”; una propuesta que, empero, lejos de presentarse como un Plan de seguridad a largo plazo e integral (que tome en cuenta no sólo el componente represivo, sino también los componentes económicos, sociales e institucionales relacionados con la seguridad) se presentó más bien como una pieza publicitaria audiovisual, al puro estilo de un vídeo juego o un tráiler de una película de acción de Hollywood. (O)









