Perú endureció las medidas carcelarias para los integrantes de organizaciones criminales al incorporar la categoría de «extrema seguridad» para los sentenciados y procesados por sicariato, secuestro y extorsión, informó este jueves el gobierno.
Las medidas son parte de un nuevo plan de seguridad para la lucha contra el crimen organizado anunciado por el mandatario interino peruano, José Jerí, en una ceremonia en el Palacio presidencial.
«Este plan va a ser una hoja de ruta para nuestro país para caminar hacia un país seguro», dijo Jerí.
Los presos clasificados en esa categoría «serán recluidos en celdas unipersonales, contarán con solo una hora de patio y una visita mensual de un familiar», indicó el ministerio de Justicia en una ley publicada en la Gaceta Oficial.
La medida también incluye a los jefes, líderes o cabecillas de bandas u organizaciones criminales, así como aquellos que cometan delitos de extorsión estando recluidos, señaló el Mnisterio.
Según las nuevas disposiciones las personas privadas de su libertad utilizarán un uniforme estandarizado proporcionado por la administración penitenciaria. En las últimas semanas el gobierno publicó imágenes de presos con uniforme blanco y la cabeza rapada.
La norma también exime de beneficios de reducción de condena por trabajo o educación a los sentenciados por extorsión y organización criminal.
Perú tiene 68 cárceles con una sobrepoblación de 102.000 reos, según el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe).
Jerí le declaró la guerra al crimen cuando asumió el poder el 10 octubre en reemplazo de Dina Boluarte destituida en un juicio político en medio de masivas protestas por una ola de extorsiones y asesinatos a sueldo jamás vista en el país.
En 2025, se registraron 2.200 homicidios por la delincuencia, según la policía.
La extorsión aumentó 19% en 2025 en Perú, con 26.585 denuncias frente a las 22.361 del año anterior, de acuerdo a cifras oficiales.
Dicho delito se ha expandido tanto en el país que es considerado un reto comparable al narcotráfico -Perú es el segundo productor mundial de cocaína, según la ONU- o a las guerrillas izquierdistas en las décadas de 1980 y 1990. AFP












