Una cátedra Jean Monnet suele percibirse como un simple espacio de docencia; sin embargo, constituye una de las distinciones académicas más prestigiosas financiadas por la Unión Europea en el marco del programa Erasmus+. Estas cátedras son otorgadas por la Comisión Europea tras un proceso altamente competitivo de evaluación y están destinadas a promover la excelencia en la enseñanza y la investigación sobre la integración europea. Asumir una cátedra Jean Monnet implica, por tanto, liderar un proyecto académico de alto nivel, con estándares internacionales, que articula docencia, investigación y vinculación con la sociedad.
Entre enero de 2026 y diciembre de 2028, tendré el honor de asumir la cátedra “Conectando Europa y Ecuador: El papel del Derecho Ambiental de la UE en la sostenibilidad y el desarrollo regulatorio” (EU-ECOLEX), la cual cuenta con tres componentes. El primero está dedicado a la docencia, mediante módulos de derecho ambiental europeo, economía circular y el denominado Efecto Bruselas. En segundo lugar, incorpora una línea de investigación orientada a analizar cómo la regulación europea —incluidos instrumentos de soft law— ha influido en la normativa ambiental ecuatoriana. Finalmente, contempla un componente de vinculación con la sociedad, que busca trabajar directamente con comunidades, priorizando zonas de influencia de la USFQ.
El problema jurídico que motivó este proyecto surge de una observación concreta: mientras en la Unión Europea ciertos desafíos ambientales han sido abordados de manera sostenida y articulada, en Ecuador enfrentamos dificultades similares con resultados distintos. La diferencia no radica únicamente en contar con más normas o sanciones más severas, sino en un elemento más profundo: el know-how regulatorio.
La cátedra adopta el concepto del Efecto Bruselas, que describe la capacidad de la Unión Europea para externalizar sus reglas más allá de sus fronteras mediante mecanismos de mercado, sin recurrir necesariamente a tratados internacionales ni a formas directas de coerción estatal. Así, este fenómeno se produce cuando la UE, apoyada en la magnitud de su mercado interno, su elevada capacidad regulatoria y su propensión a adoptar estándares estrictos, termina condicionando la conducta de operadores económicos de terceros Estados. (O)
@andresmartmos









