El anillo, parte 1

Los momentos de pausa permiten concluir ideas, actividades y esperanzas de días, meses y años olvidados. Hace tiempo estuvo en nuestra ciudad el Padre Ángel Espinosa de los Monteros y tenía pendiente leer su libro titulado El Anillo es para Siempre. Hoy escribo sobre esta lectura, pues viene a mi mente considerando que nos acercamos a una época de sacramentos, Primeras Comuniones, Bautizos y Matrimonios; todos ellos, una vez recibidos o celebrados, son para siempre. En este libro de ágil lectura y que saca algunas sonrisas, se mencionan poco más de 20 aspectos sobre los significados del anillo y cómo se hace parte de la vida misma.

Importa reflexionar sobre este compromiso en el que hay aceptación de cómo es cada persona, las promesas que se hacen y lo que realmente involucra estar en las buenas y en las malas porque es fácil identificar los extremos como una enfermedad muy grave, o un éxito de mucha alegría, pero son esos puntos medios de las decisiones diarias, los problemillas de cada mes, los que también se deben superar. Se trata de ser fiel, no solo en relación a una tercera persona, sino es fidelidad de pensamiento, de alma, es más, ser fiel en “guardar las espaldas” ante la familia y los amigos.

Hay ese símbolo físico del anillo que se entrega y representa mucho más que el simple valor monetario, es una alianza que se hace mano a mano, a la medida; es decir, tal para cual que, si bien puede costar acostumbrarse a usarlo al principio, con el tiempo uno se adapta y se da cuenta de que aquello que puede molestar quizá es por ser algo nuevo, pero es real. Portar el anillo es real, existe en cada mano casada. Es el símbolo de una realidad: esta esposa, este esposo, estos hijos.

Estas primeras ideas mencionadas se transforman en circunstancias. Son las situaciones propias de un matrimonio nuevo, de 10 años, de 25 años, o más. La adversidad se presenta en cualquier etapa de vida. La enfermedad llega por sorpresa, el aumento del salario trae dicha, pero no tiene la capacidad de opacar el júbilo al ver un resultado positivo cuando se trata de hacer crecer a la familia. Es más, a veces la prosperidad está mal llevada, y ante lo bueno, se quiere más y más. Entonces, ¿Sabemos bien lo que es ser fiel en la salud y en la enfermedad, en la prosperidad y la adversidad? (O)

Lcda. Estefani Chalco

Lcda. Estefani Chalco

Magister en Gestión Cultural, Licenciada en Estudios Internacionales y Comercio Exterior. Ha ejercido funciones en el sector público y privado ante organismos internacionales. Gestora de proyectos sociales.