Un símbolo es una imagen, señal o palabra que representa una idea o una lección profunda. Nos comunica mensajes de manera poderosa; por ejemplo, un corazón es el símbolo del amor. Los símbolos existen desde hace miles de años. Las primeras culturas utilizaban dibujos, imágenes y pinturas rupestres para contar historias, por lo que se convirtieron en parte esencial de la cultura, la religión y el arte.
En la actualidad, el mundo está rodeado de símbolos, como las señales de tránsito o los logotipos que identifican marcas de vehículos y motocicletas. Incluso en los teléfonos existen símbolos que expresan ideas sin necesidad de palabras. Por ello, comprender los símbolos nos ayuda a interpretar los mensajes presentes en distintas culturas, así como en algunas organizaciones secretas y esotéricas.
Un símbolo puede tener distintos significados según la cultura. Así, un himno o una bandera pueden despertar orgullo y patriotismo. Los símbolos permiten transmitir ideas complejas y valores trascendentales. Además, pueden comunicar significados filosóficos, morales y espirituales. Algunos provienen de la albañilería medieval, por lo que se consideran constructores simbólicos de la conducta humana, del mundo espiritual y del propio carácter.
Por ejemplo, el símbolo del ojo representa “al que todo lo ve” y expresa la vigilancia espiritual, así como la idea de que las acciones humanas son observadas por un Ser o una Verdad superior. Del mismo modo, el tercer ojo, dibujado en la mitad de la frente, posee un significado místico relacionado con la percepción extrasensorial.
Desde una visión simbólica, “perder la palabra” significa que una persona ha perdido la conciencia o el entendimiento. La palabra también puede representar el poder creador. Dentro del contexto religioso, puede interpretarse como la pérdida del mensaje divino. Asimismo, perder la palabra puede referirse a una persona que, al no estudiar ni investigar, cae en las tinieblas y permite que la luz de la verdad se desvanezca. La luz simboliza la claridad que elimina la ignorancia. (O)





