“La miel de la experiencia”, dice una frase pintada en la pared verde de Casa Matilde. Entre cañas colgantes, olor a cera tibia y frascos de miel alineados sobre una mesa de madera, Javier Inga recibe a los visitantes de la Escuela de Apicultura de Sinincay, al norte de Cuenca.
La casa parece más un espacio comunitario que un centro de capacitación. Murales de abejas gigantes, maíz y montañas andinas decoran sus paredes. Otra inscripción refleja la filosofía del lugar: “Creemos que las abejas son maestras de vida”.
Inicios en la apicultura comunitaria

Javier Inga (D) guía una clase práctica de apicultura en la Escuela de Sinincay junto a nuevos participantes.
/ Xavier Caivinagua A.
Javier habla despacio, como quien aprendió a observar antes de explicar. Hace cinco años llegó a la apicultura casi por accidente, cuando las abejas aparecieron cerca de su casa y cambiaron su rumbo de vida. Hoy vive de esta actividad y convirtió la vivienda de su abuela Rosa Matilde en un espacio de formación y turismo comunitario en Cuenca.
“Gracias a las abejas conecté más con ella”, cuenta mientras acomoda unos cuadros de cera. De su abuela aprendió sobre plantas medicinales, infusiones y limpias.
La jornada inicia en una sala donde los participantes escuchan instrucciones antes de acercarse a los apiarios. Javier observa los gestos, la respiración y las manos inquietas de los alumnos. “No hagan movimientos bruscos ni golpeen las colmenas”, advierte.
En la cocina, transformada en aula improvisada, un balde lleno de miel ocupa el centro. Algunos asistentes ya tienen colmenas; otros apenas comienzan.
“La apicultura es circular. Con poco se hace muchísimo”, explica Javier, mientras muestra un bloque de cera clara. La cera puede convertirse en cosméticos, velas o bebidas artesanales, demostrando el valor agregado de este trabajo en el campo.
Floración y biodiversidad, el ecosistema de las abejas

Un panal repleto de abejas revela el trabajo colectivo que sostiene la producción de miel y polinización.
/ Xavier Caivinagua A,
Javier coloca sobre la mesa tres tipos de cera: blanca, amarilla y oscura. Los participantes las tocan y huelen. “La floración cambia el color, aroma y sabor de la miel”, explica. La cera blanca proviene del eucalipto y la oscura, de la acacia de Victoria del Portete. Para él, las abejas son una forma de leer el territorio.
La apicultura obliga a mirar el ecosistema completo: cultivos estacionales, agua limpia y flora nativa. Entre el 75 y 80 % de los alimentos dependen de la polinización. “Sin abejas no hay frutas, verduras ni biodiversidad”, señala Javier.
Participantes como Elsa Reino y Cristina Picón destacan cómo la práctica ayuda a perder el temor y a aprender a cuidar la naturaleza, mientras que Jorge Calderón recuerda la importancia de respetar los enjambres: “Cuando uno ve un enjambre, están buscando casa”.
Amenazas a la apicultura y adaptación
La capacitación combina teoría y práctica. Javier advierte sobre la varroa, un ácaro que puede reducir la producción de miel hasta un 30 %, y sobre los efectos del cambio climático en los ciclos de floración. Por ello, estudia las plantas de cada zona y distribuye sus apiarios en diferentes pisos climáticos.
Andrés Cordero Delgado, técnico del Programa de Agricultura Urbana y Rural de Cuenca, señala que la escuela enseña manejo técnico, control de enfermedades y producción de derivados de la miel. “Cuando uno pierde el miedo a las abejas, el trabajo deja de parecer complicado”, asegura.
El taller culminará en mayo, poco antes del Colmena Fest, organizado por el Día Mundial de las Abejas, el 20 de mayo. Mientras tanto, en esta casa de tres pisos rodeada de montañas, los participantes continúan aprendiendo a trabajar con un insecto pequeño que sostiene gran parte de nuestra vida cotidiana.
La importancia de la apicultura y la protección de las abejas en Cuenca

La revisión técnica de las colmenas permite monitorear la salud de las abejas y el estado del apiario.
/ Xavier Caivinagua A.
El biólogo Francisco Molina explica que la apicultura práctica es fundamental para comprender el rol de las abejas en los ecosistemas. Tanto la abeja Apis mellifera como las abejas nativas son esenciales para la biodiversidad, aunque la primera también representa una importante fuente de sustento económico para muchas comunidades.
Impacto de los pesticidas y el cambio climático
Molina advierte que el uso de pesticidas y agroquímicos ha reducido drásticamente las poblaciones de polinizadores. Además, el cambio climático y la contaminación ambiental han desplazado a las abejas hacia zonas más altas de Cuenca. Diversos estudios científicos demuestran que ciertos pesticidas afectan la orientación y salud de las abejas, poniendo en riesgo la polinización y la producción agrícola.
Estrategias de protección y conservación
Entre las estrategias más efectivas para proteger a las abejas, Molina destaca:
- Hoteles para abejas, que brindan refugio seguro.
- Cultivo de plantas nativas, que garantiza alimento y hábitat natural.
- Rescate especializado de enjambres, evitando métodos dañinos como quemarlos o envenenarlos.
Estas acciones no solo ayudan a preservar la biodiversidad, sino que también fortalecen la apicultura sostenible y la economía local.
VOCES

«Lo más importante ha sido aprender a cuidar la naturaleza y proteger a las abejas, porque su trabajo silencioso sostiene la vida en jardines, cultivos y montañas”
Elsa Reino

“Las abejas no deben ser perseguidas ni temidas. Son esenciales para la vida y la apicultura debería enseñarse más para respetar la naturaleza”
Jorge Calderón

“La primera vez tuve miedo del zumbido, pero con práctica entendí que trabajar con abejas exige calma, preparación y aprender a sentirse parte del entorno”
Cristina Picón
Datos de interés:

- Entre el 75 y el 80 % de los alimentos dependen de la polinización que realizan las abejas en cultivos y ecosistemas naturales.
- Casa Matilde funciona como escuela, espacio turístico y centro de formación para apicultores de Cuenca y sus parroquias rurales.
- La Escuela de Apicultura concluirá en mayo de 2026 y luego se realizará el Colmena Fest por el Día Mundial de las Abejas, el 20 de mayo.
- El curso de apicultura tiene el apoyo del departamento de Agricultura Urbana y Rural del Municipio de Cuenca.
- Javier inga y Daniel Zumba son los profesores de la Escuela de Apicultura de la Municipalidad de Cuenca





