18 meses después de que una patrulla militar detuvo a sus hijos, los torturó y luego los encontraron muertos, ayer los padres de los tres adolescentes y un niño del caso Malvinas recibieron disculpas públicas por parte del comandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), Mauricio Salazar, el acto que fue impuesto por una sentencia de la Corte Constitucional.
En un acto que se desarrolló en el Hemiciclo de la Rotonda, ubicado en el Malecón 2000, centro de Guayaquil, el comandante reconoció que el Estado es responsable de la desaparición forzada y posterior muerte de cuatro niños afrodescendientes, acto al que calificó como “horrendo”.
En su discurso, Salazar recordó que la noche del 8 de diciembre de 2024, patrullas militares privaron “arbitraria e ilegalmente” de su libertad a los tres adolescentes y un niño, los sustrajeron de la protección de la ley y los colocaron en absoluta indefensión, incumpliendo el deber de proteger su vida, su libertad y su dignidad.
Piden disculpas con “vergüenza y dolor”
“(Comparezco) ante las familias de Josué, Ismael, Steven y Nehemías y, ante la sociedad en conjunto para reconocer, con vergüenza y dolor, que el Estado es responsable de un horrendo suceso, la desaparición forzada y posterior muerte de cuatro niños afrodescendientes, habitantes de un barrio popular del sur de Guayaquil. Arrebatándoles su libertad, su infancia y su derecho a vivir dignamente”, aceptó el comandante.
El oficial además reconoció que el Ministerio de Defensa Nacional y las Fuerzas Armadas (FF. AA.) no proporcionaron a las familias la información inmediata y completa sobre los menores y que las declaraciones públicas emitidas por el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, contribuyeron a estigmatizar a José Ismael, Steven y Nehemías, y a sus familias, reforzando prejuicios y estereotipos sobre la niñez pobre y afrodescendiente de Guayaquil.
La evidencia estuvo por encima del poder
Para Efigenia Witt, experta en temas de derechos humanos de la niñez, es evidente que el comandante de la FAE no pidió las disculpas públicas por voluntad propia y porque entendió los errores que cometió la institución en el caso Malvinas; sino que, lo hizo porque una sentencia le obligó y por el peso de las evidencias.
“A diferencia de otros casos, en los que no se podían probar los abusos, en este las evidencias, videos y fotos, se pusieron por encima del poder, los niños fueron víctimas de desaparición forzada y no lo pudieron negar”, afirmó la experta.
Junto con las pruebas, principalmente un video del sistema de vigilancia del Municipio de Guayaquil, en el caso Malvinas fue clave la colaboración con la justicia de cinco militares que participaron en la retención de los menores, quienes delataron a 11 de sus compañeros, los primeros recibieron una sentencia de 30 meses de prisión y los segundos de 34 años y 8 meses.
La importancia para las víctimas
Para Sara Oviedo, exvicepresidenta del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (ONU), el acto de disculpas públicas tomaría relevancia si, después del evento las FF. AA. se comprometen a respetar los derechos humanos en sus procedimientos; sin embargo, no es optimista en ese aspecto, pero, resalta la importancia política del acto.
“El valor político es importante, porque están reconociendo que lo hicieron y esto queda como evidencia del autoritarismo que estamos viviendo, esta es la primera ocasión en la que un Gobierno pide disculpas públicas cuando todavía está en funciones, esto es importante, aunque las autoridades en el fondo no le den la importancia que tiene”, señaló Oviedo.
Adicionalmente, Efigenia Witt resaltó la importancia que el acto tiene para las familias de Ismael, Josué, Steven y Nehemías, pues las disculpas públicas no solo vienen de los militares, sino que, simbólicamente también se las dan quienes difamaron a los niños, culpándolos robo, para justificar la desaparición.
Un lavado de cara
Justo en día en que las FF. AA. debían pedir disculpas públicas por lo ocurrido con los niños del caso Malvinas, desde el Ministerio de Defensa se desarrolló una campaña de comunicación en la que se resaltó el trabajo de los uniformados por el bien de la seguridad, en lo que va del 2022.
“Las Fuerzas Armadas han ejecutado alrededor de 1.300 operaciones diarias en todo el territorio nacional”. “La ofensiva militar ha provocado una afectación económica cercana a los 12.000 mil millones de dólares para las organizaciones criminales y grupos terroristas durante el 2026”, resaltó la institución.
Para Sara Oviedo, esta actitud, y la vigilancia de la que los familiares de los niños habrían sido víctimas horas antes del evento de disculpas públicas, son una muestra de que a las FF.AA. solo les interesa “lavarse la cara” y con las disculpas públicas las dieron para cumplir con un trámite administrativo, pero, no tienen una intensión sincera de reparación y arrepentimiento.








