Solidaridad con Venezuela

Esta vez, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 han causado dolor, muerte, destrucción, además de heridos en Venezuela.

Y para completar semejante cuadro desolador, se reportan miles de desaparecidos entre los escombros.

Desde el miércoles de la semana anterior, cuando ocurrieron los movimientos telúricos, día tras día ha ido aumentando el número de muertos y desaparecidos, esto, a la par, acrecienta la angustia al no saber si éstos últimos aún estarán con vida, una posibilidad en pie únicamente 72 horas después de ocurrido un sismo.

La comunidad internacional, incluida la del Ecuador, no se ha hecho esperar. Es el momento de la solidaridad, tanto en alimentos, vituallas, como asistencia médica, y todo cuanto sirva para enfrentar la crisis.

Venezuela, cuya deuda externa supera los 240 mil millones de dólares, requiere con urgencia el apoyo económico internacional, en especial de los Estados Unidos, cuyo gobierno, directa e indirectamente, tomó las riendas del país caribeño a raíz del derrocamiento del dictador Nicolás Maduro.

Un desastre natural se ensaña ahora con una nación económicamente quebrada, social y políticamente dividida, cuyo recurso natural, el petróleo, es administrado por un Estado ajeno que, además, aplicó sanciones económicas durante largos años.

Si de la catástrofe producto de un desgobierno con doble cabeza (Maduro y Chávez), que significó la emigración de no menos 8 millones de venezolanos, viviendo en la extrema pobreza los que se quedaron, con empresas casi que quebradas, una inflación galopante, a Venezuela le será imposible salir aun en el mediano plazo, cuando menos de la producida por los terremotos logre paliarla con el apoyo de la comunidad internacional.

Los miles de venezolanos que habitan en Ecuador merecen nuestra solidaridad, al margen de su situación legal migratoria.

Tarde o temprano, Venezuela superará los malos y tristes momentos. Que así sea.

REM

REM

REDACCION EL MERCURIO