Desde el pasado mes de junio, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) implementó un nuevo instructivo que integra a sectores previamente no contemplados en la obligatoriedad de obtener el permiso de funcionamiento. Entre las nuevas categorías que deben regularizarse se encuentran los salones de belleza, spas y hoteles.
Eufracia Fajardo, coordinadora de la zona 6 de Arcsa, explicó a El Mercurio este 4 de agosto que se está trabajando con la junta de artesanos, institutos y academias para difundir esta normativa y facilitar que los establecimientos se pongan al día con sus permisos.
Una de las novedades más importantes es la nueva categorización y nomenclatura de los establecimientos. A diferencia del sistema anterior, donde negocios de distintos tamaños pagaban rubros similares, el nuevo modelo se basa en el tamaño de la empresa:
- Microempresas: Tendrán un costo de cero dólares ($0) para la obtención del permiso de funcionamiento.
- Pequeñas, medianas y grandes empresas: Pagarán un valor proporcional de acuerdo a su categorización.
Foco en la higiene y seguridad del usuario
Las inspecciones de Arcsa se centrarán en garantizar condiciones higiénico-sanitarias óptimas para prevenir riesgos a la salud. Los controles en peluquerías, barberías y spas incluyen:
- Manejo de desechos: En barberías, el cambio de navajas o «filetes» debe ser obligatorio por cada cliente, y estos objetos punzocortantes deben ser desechados en contenedores específicos conocidos como «guardianes» de color rojo.
- Desinfección de equipos: Es imperativo que herramientas como cepillos, peines y otros utensilios pasen por procedimientos adecuados de desinfección.
- Registro Sanitario: Todos los productos que se comercialicen dentro de estos establecimientos deben contar obligatoriamente con su registro sanitario vigente; la agencia advierte que se ha detectado la venta de productos no regularizados en estos negocios.
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