Virajes

Gustavo Landívar Heredia, un amigo de vida entera y de alma. Cordial y alegre por naturaleza. Virtuoso en los diferentes campos fotográficos e innovador en muchos momentos, gracias a su inventiva y erudición en la materia, presentó ayer en la noche, un singular panel fotográfico de personajes trascendentes de Cuenca y su cultura. Logra captar magistralmente, rasgos y la interna y profunda personalidad de cada uno de los retratados, dando la sutil impresión de estar con ellos o conocerlos de por vida. Aplausos merecidos y Cuenca te lo agradece, Gustavo.

Amigos y compañeros de anécdotas y vida desde jóvenes, me inclino a contar un episodio que en aquellas épocas fue fundamental. Fueron los días donde la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca, se refundó de una manera drástica y traumática y se creó una nueva facultad de medicina en la Universidad Católica de Cuenca. Fue el momento en el cual, muchos especialistas de las variadas ramas, fuimos convocados a colaborar como profesores, tanto en una como en otra facultad. Momento exacto donde las viejas charlas de los sempiternos profesores, cambiaron radicalmente y se jubilaron la tiza y el pizarrón manchado con letras patojas y cuadros sinópticos que ni Dios los entendía. Nació el proyector de slides de Kodak, que cada uno de nosotros lo llevaba a las aulas para las clases y también lo usábamos en charlas de congreso médicos. No existían las computadoras que hoy todo lo hacen en un clic. Gustavo compró una máquina de escribir muy sofisticada que imprimía las letras de una manera nítida y eficaz, para hacer didáctica y luminosa la presentación, pero para ello, teníamos que trabajar con Gustavo horas de horas en la noche y en algunas ocasiones incluso amanecernos en la tarea, matizada la labor con agüita de guayusa azucarada caliente que nos brindaba Yolita, le linda esposa del fotógrafo, con cariño y su infaltable sonrisa, a pesar de nuestra invasión a su casa. Guayusa y mucha lengua como dice el mismo, nos mantenían en el proceso.

Luego se tomaban fotos de lo escrito en blanco y negro y de muy alta calidad, en papel muy blanco, sin grumos y ayudados de aditamentos de zoom y cosas de esas que hoy parecerían del jurásico. Se revelaba el rollo de fotos en blanco y negro en cuarto oscuro. Inmediatamente procedía el artista a los virajes del rollo blanco y negro con diferentes substancias químicas, como el citrato férrico amoniacal y otros que dispensaban el color azul intenso y maravilloso de fondo y las letras de un amarillo feroz. Secado y enmarcados los slides, estaban listos para las clases y nosotros felices y abrazados cordialmente. Tiempos aquellos. (O)

Dr. Aurelio Maldonado

Dr. Aurelio Maldonado

Médico otorrinolaringólogo. Profesor universitario. Presidente de varias instituciones y de Congresos. Escritor.