“La suma de los miedos”

Estamos viviendo los resultados de políticas ultras en EEUU, y su versión en Argentina, Colombia, Perú…basadas en el odio al diferente y en la desigualdad social; sabemos lo que es bueno y justo y es así que hubo una vez que alguien miro al corazón de los “buenos y justos” y dijo: “Son fariseos” ¡Mas nadie los entendió! Como cualquier ciudadano Usted y Yo conocemos que la vaca toma agua… y produce leche; la serpiente toma agua… y produce veneno y el hombre es el pretendiente de la verdad que tiene que mentir a “sabiendas” … pues no aprendimos de nuestros propios errores que conllevan a dictaduras… ¡Vuelve! ¡Vuelve!!!

Los llamados buenos son fariseos ¡No puede ser! Que estos buenos crucifiquen a quien husmee su propia virtud… No esconden su violencia y escenifican una política de la crueldad que controlan economías y tráficos, en un arco que une lo legal e ilegal. Su desprecio a las formas democráticas tampoco se oculta al contrario se exhibe.

Los ciudadanos en general interiorizamos el miedo, no a los problemas del diario convivir, sino a la tragedia, del modo de habitar como testigos sobrevivientes. Algunos personajes sin capital vinculan a las luchas ciudadanas y las militancias de izquierda como un único “mal”. Una falacia imaginativa que genera miedo.

Una forma de este miedo es muy triste, a los ojos de un sector de la población la resistencia a la praxis disidente, incluso la solidaridad se traduce muy peligroso. El uso de la categoría “terrorismo” se lo interpreta desde el poder como habilitante del abuso desproporcionado y la impunidad, con lo que aniquila, masacra, expande su castigo sin límites, generando la sensación de que puede afectar a cualquiera. ¡Escuche! ¡Escuche! ¡Como gime el pueblo a causa de recuerdos malvados! (O)

Ing. Hernán Deleg

Ing. Hernán Deleg

Realizó sus estudios en la Universidad de Moscú y en la República Federal de Alemania. Docente universitario. Autor de varios libros. Expresidente de la Sociedad de ingenieros del Ecuador (SIDE).