Las imágenes difundidas del apresamiento y traslado de José Serrano desde su captura y llegada al país en un jet de lujo para luego fotografiarlo vestido de naranja en la cárcel de El Encuentro, la de mayor seguridad, cumpliendo las reglas de ser rapado como cualquier presidiario, son espeluznantes.
En los dos casos de la otra hora magnates del correísmo. Glas y Serrano, se observa como puede pesar en lo físico y espiritual en ellos todo este trámite, que, además, es obligatorio en las prisiones y más en las de alta seguridad, mostrando una imagen devastadora, con una carga de vejez y desnutrición devenidas horrorosamente en pocos días de su prisión, imágenes que me recuerdan con horror los presos nazis en los campos de exterminio.
Si bien el gobierno tiene y debe mostrar todo esto para calar en la sociedad, como lo ha hecho en mi ser a manera de señal que la regla se cumple con todos y formar así, conciencia para no cometer delitos. Allí y de cuerpo entero está la imagen de la sanción y purga. Siento lástima y pena especialmente por Serrano y su familia, a quienes conozco, en especial a su inteligente padre, más el refrán del que lo hace lo paga, nunca deja de ser cierto y definitivo en una sociedad de reglas y ley para todos.
En mi concepto si se tratase de mí, preferiría mil veces que difundan el momento en que me disparen en medio del cráneo. Morir y pronto sería mi alternativa, sin embargo, no es posible que ello ocurra por todos los derechos humanos a respetar. Correa es el que viene a la novela y mucho más rápido, porque Serrano su brazo derecho cantará canciones contra él y con razón, para disminuir su pena. El prófugo debería, es mi sano consejo, de tener una pistola cerca de su mano y terminar su carrera de trafasías que le evite que lo fotografíen en calamitosas posturas y más, en el caso de él, que es orgulloso, histriónico, locuaz, parrandero. Pena y escalofríos me provocan las imágenes de Serrano, que no distan mucho de las recogidas en Auschwitz y Mauthausen, donde los horrores se documentaban orgullosamente en sendos rollos y muy bien catalogados de fotos.
La lucha del gobierno apoyado por EEUU en contra de los narco delitos y la minería ilegal en manos de organizaciones fortalecidas por sus inmensas ganancias, con sus conductas crueles de sicariatos diarios y terrorismo, no dejan alternativa al gobierno para hacer todo esto que hace y dentro de la ley. (O)




