Enfermedad de la política

La política mal concebida es una enfermedad que debe ser tratada como tal. Y es más peligrosa que el cáncer; si es necesaria la cirugía debe usarse. Pero la política es básicamente sucia. Lamentablemente tiene que serlo, dado que, por el poder o por un puesto, luchan miles de personas. Naturalmente, ellos van a pelear a matar, a hacer cualquier cosa para beneficio personal.

Muchas veces nuestro programa mental es erróneo cuando somos programados para ser ambiciosos, y ahí nace la política es la política.

Incluso un niño aprende a contentar a su padre o madre con falsas sonrisas, aprende a qué si sonríe, es premiado. Así aprende la primera regla para ser un político, aún desde la cuna recibe lecciones de política. Y después, en todas las relaciones humanas sigue la política.

La mitad de la humanidad, en todos los países, en todas las civilizaciones, ha sido destruida por la política de la familia. Siempre que hay urgencia de imponerse a otra persona hay política.

El poder no está ligado a la religión la religión. Todo lo que el poder tiene que ver con la religión es ocultar la política tras una hermosa palabra.

El ser humano tiene que ser expuesto abiertamente en todos los puntos donde la política ha entrado, e invadido todas las relaciones humanas. Ha contaminado la vida entera y lo sigue haciendo.

Se ha creado la ambición de que uno debe ser alguien en el mundo, tiene que demostrar que no es una persona ordinaria, sino extraordinaria.  ¿Pero para qué? ¿Cuál es el propósito de eso? Uno solo: Convertirse en poderoso, los otros serán sus servidores.

Una lacerante realidad es que se ha castrado a la humanidad de diferentes maneras, y esta forma es muy política. La gente ama la libertad, pero nadie quiere la responsabilidad. Y ambas vienen juntas, son inseparables.

La vida política en el Ecuador se ha deteriorado a límites inimaginables. Los ciudadanos de mejores cualidades, se han alejado de ella. El creciente desempleo, ha dejado campo abierto a la mediocridad y la corrupción

La destrucción de los partidos políticos impulsada por populistas y demagogos, que han buscado el poder para satisfacer sus egos y el enriquecimiento personal y de sus grupos mafiosos; ha devenido en el deterioro de la economía y la insatisfacción de las necesidades sociales.

ES HORA DE QUE SE PURIFIQUE LA ACTIVIDAD POLÍTICA, y se la vuelva a ubicar en el pedestal que le corresponde, como actividad noble, ética y de servicio. (O)

Dr. Hernán Abad

Dr. Hernán Abad

Médico Neumólogo, Postgrado Universidad de Chile. Socio fundador Academia Ecuatoriana de Literatura Moderna e Historia. Miembro activo del Club de Leones de Cuenca.