Hace un año, el 16 de septiembre de 2025, Cuenca vivió una de las manifestaciones ciudadanas más grandes de su historia. Más de cien mil personas llenamos sus calles para defender las fuentes hídricas de Quimsacocha. Rechazamos la minería en los páramos y los cuatro ríos de la ciudad recibieron a un quinto río: el de la conciencia colectiva.
Fue la demostración de lo que puede conseguir una comunidad cuando reconoce que existe una causa superior a sus diferencias políticas, sociales o económicas. Campesinos, indígenas, estudiantes, profesionales, autoridades, familias y organizaciones caminamos juntos porque comprendimos una verdad incuestionable: sin agua no hay vida-no hay futuro.
Un año después, este quinto río regresa con mayor claridad, experiencia y madurez. Ya no se trata únicamente de expresar oposición a una amenaza. Mas bien, se ha transformado en una movilización ciudadana con conciencia y propuestas concretas para proteger nuestras fuentes de agua, los páramos y las zonas de recarga hídrica.
Porque la defensa del agua; además de una vigilancia permanente, requiere de la necesidad de fortalecer la voluntad democrática de la población en las calles y en las consultas populares.
El agua no pertenece a una institución, a una empresa ni a un gobierno, es un patrimonio común y un derecho de las generaciones presentes y futuras. Por ello, todos somos responsables de sostener esta causa con una conciencia de valentía, orgullo y responsabilidad.
Este miércoles 16 de septiembre de 2026; el quinto río vuelve a recorrer Cuenca para recordarnos que estas conquistas ciudadanas deben cuidarse todos los días.
Los ríos siguen su curso y la conciencia ciudadana también. Demostremos al país que este rio ha crecido, y no se seca ni se secará. (O)










