En un momento institucional determinante para el Deportivo Cuenca, Manuel Vega, presidente bajo cuya gestión el club alcanzó el histórico título de campeón nacional en 2004, compartió sus reflexiones e impresiones tras la comisión general concedida por la actual directiva del equipo austral. La reunión tuvo como eje central la preocupación por el presente y el futuro de la entidad cuencana. Además, se trató su relación con la firma extranjera GFI y la urgencia de modernizar el modelo de gestión.
Durante el encuentro, el exdirigente y un grupo de apoyo expusieron sus inquietudes sobre la situación contractual con GFI. Esto es la raíz de tensiones recientes e intercambios de correspondencia pública. Un punto neurálgico expresado por Vega gira en torno al marco legal bajo el cual opera dicha empresa en el país: «Desconocemos si tiene o no legalizada su situación con respecto a lo que la Ley de Compañías y la normativa financiera vigentes en el Ecuador exigen», señaló. Además, enfatizó que cualquier resolución entre las partes debe enmarcarse rigurosamente en la ley y en el laudo arbitral existente.
Análisis de Manuel Vega
El análisis de Vega apunta a que el modelo de gerenciamiento externo no ha rendido los frutos esperados. A su criterio, la firma se limitó a otorgar préstamos financieros sin aportar un valor transformador. Frente a esto, advierte sobre la necesidad de evitar escenarios críticos como los atravesados por otras instituciones del balompié nacional. La prioridad absoluta, remarcó, debe ser la salvaguarda de los intereses del Deportivo Cuenca por encima de disputas entre la dirigencia y entes externos.
Más allá de la coyuntura contractual, la visión planteada aboga por una profunda reforma estatutaria. El esquema directivo tradicional resulta anacrónico para el fútbol profesional moderno. Según explicó, la estructura actual expone al representante legal a responsabilidades civiles y penales. Estas pueden comprometer su personal patrimonio, un riesgo desproporcionado asumido únicamente por afición al club.
Para el presidente del campeonato de 2004, la sostenibilidad institucional exige replantear la forma de administrar la entidad mediante una asamblea decisiva: «Si seguimos haciendo lo mismo, vamos a conseguir los mismos resultados». Finalmente, Vega aclaró que las propuestas presentadas corresponden a un aporte ciudadano sin injerencia directa en la toma de decisiones. Esta potestad recae exclusivamente en la directiva vigente, con el único fin de garantizar la viabilidad futura del cuadro del Deportivo Cuenca. (D)
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