Sensibilidad

El mundo exige el retorno de sustantivos. De un sentido de vida. En donde prime lo que debe importar: el respeto, la cordialidad, la visión, la posibilidad de abrazar y unir, de sentir, de escuchar y de dialogar. De amar. De transitar desde una mirada limitativa y hostil a otra, profunda y coherente. Que viva. Que multiplique. Que cuide.

No tiene sentido el vértigo que anula. El mundo requiere un sentido humano. Las organizaciones sociales deben retornar a la búsqueda de principios, de un valor sustancial sobre la consideración y cuidado de la vida, de las personas, de la naturaleza y del planeta. No hay otra forma posible.

Para este fin hay que tener la sensibilidad suficiente de identificar, orientar y mirar con profundidad, con sentido, con la verdad, con primar lo superior y lo deseable. Pero jamás lo deseable puede ser dañar; exclusivamente tiene que ser construir, mejorar, buscar lo infinito y posible, lo posible e infinito.

Es un tiempo de profunda búsqueda por el alma, la flor y el sol. La llama viva no debe estar al horizonte, sino en frente, cerca, aquí, juntos. En donde pueda producir una transformación, una decisión, una virtud, una realidad, un cambio y camino. Felicidad y futuro. Si se quiere, un futuro que traiga felicidad. Seamos serios: es más que palabras, es más que una mirada, es una acción, es un sentido de vida.

¡Viva la vida! (O)

@jchalco

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.
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