Esta es la cuarta entrega de una serie de entrevistas a los ocho candidatos para la Prefectura del Azuay que participarán en las Elecciones Seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) que serán el 29 de noviembre de 2026.
En esta entrega aparece Gustavo Sánchez, quien tiene el respaldo del partido Avanza (Lista 8). Sánchez es educador, psicólogo laboral y organizacional graduado de la Universidad del Azuay con estudios de doctorado. Fue coordinador Zonal de Educación (2024-2025), y ocupó cargos en la Senescyt y el Consejo de la Judicatura de Morona Santiago. Cuenta con 20 años de experiencia docente.
– ¿Qué le motivó a postularse para la Prefectura del Azuay?
Creo que esto empieza desde hace más de 20 años atrás. El caminar por la ruralidad, tener raíces sigseñas, haber vivido en Oña parte de la niñez y, en los espacios que he logrado estar, haber visto necesidades en temas muy complejos. Lo que indigna ver ahora es que esas necesidades, hasta el día de hoy, 20 años después, no han sido subsanadas. Creo que esta nueva generación de políticos que nosotros hoy demostramos nos ha permitido tomar esta decisión de representar una candidatura para la Prefectura del Azuay y ser quienes, de darse el caso, estemos luchando por una ruralidad y por una causa que es la igualdad entre lo urbano y rural.
– Una de las principales competencias de la Prefectura es la vialidad. ¿Cuál es su propuesta específica?
En temas de vialidad, nosotros lanzamos ya un proyecto y una propuesta bastante robusta y fuerte: el fortalecimiento de los 17 anillos viales que tiene la provincia del Azuay.
Este modelo de gestión nace de una asesoría de hace tiempo atrás con familiares que han sido autoridades en la provincia de Tungurahua. Es un modelo de gestión que hemos adaptado de Tungurahua a la provincia del Azuay.
– ¿En qué consiste?
El Plan 17 Anillos consiste, primero, en asfaltar los más de 600 kilómetros que aún faltan de los 900 que son parte de estos anillos viales. Generar, en un lapso mínimo de dos años y medio a tres, el asfalto de estos anillos.
A través de este modelo también se genera la descentralización de competencias mediante convenios con los GAD parroquiales, para darles mayor agilidad y competencias a través de la creación de comunidades de conservación vial, que serán microempresas encargadas del mantenimiento constante y permanente de estos anillos.
Creo que la diferencia está en entender la viabilidad del proyecto y que la propuesta nace de la gente. Nosotros ya hemos caminado en esto hace unos cuatro meses, recolectando justamente lo que dice la gente. El clamor es vialidad, seguridad y desarrollo rural.
– Otra de las competencias es el riego. ¿Cuál es su propuesta?
En temas de riego hay deficiencias, según el PDOT hay cuatro cantones en emergencia de riego: Nabón, Pucará, Santa Isabel y Girón.
Lo que queremos es tecnificar el riego, tener un mapa georreferenciado de cómo está el sistema de riego del Azuay y generar prioridades de atención según los sectores más productivos y los que requieran de manera inmediata el servicio de riego.
Hemos tenido encuentros con empresas privadas que nos han dado insumos tecnológicos y la posibilidad de aprovechar ese recurso y hacer más óptimo el sistema de riego.
– ¿Qué plantea para mejorar la productividad?
Es importante generar un ciclo económico productivo. Tener un equipo multidisciplinario de profesionales en distintas ramas: ingenieros de alimentos, ingenieros de marketing, asesores legales, que permitan generar microempresa y terminar el ciclo con el expendio y venta del producto. Nuestros productores necesitan tener menos burocracia para hacer que ese producto llegue a los mercados y cero intermediarios, que también es importantísimo. Dar valor agregado al producto y tener elementos y productos procesados para que nuestra economía rural se reactive. Queremos generar este proceso en cadena, con un equipo multidisciplinario que acompañe constante y permanentemente para crear al menos 100 microempresas familiares.
– ¿Cuál sería su propuesta para aprovechar el potencial turístico del Azuay?
En turismo tenemos planteado crear el pasaporte del Azuay. Este pasaporte permitirá que todo el país y el turista a nivel mundial tenga un documento simbólico que permita accesibilidad a distintos espacios turísticos y ciertas ventajas, mediante un plan de marketing en distintos lugares y espacios.
También queremos generar circuitos turísticos insertando lo que tenemos fuera de la provincia con lo que tenemos dentro de nuestras parroquias rurales.
Además, no vamos a satanizar el tema de espectáculos. No hay que satanizarlo, pero sí ser responsables con el recurso.
– ¿Podría citar tres obras que considere prioritarias de llegar al poder?
La Prefectura actualmente tiene un presupuesto de 68 millones de dólares, de los cuales 42 recibe del Gobierno Nacional y 20 se han invertido en vialidad. Lo prioritario donde nosotros, en caso de llegar, haremos inversión es en vialidad. Los 17 anillos viales tienen que ser asfaltados. También el desarrollo social es importantísimo. Tener la oportunidad de que nuestros jóvenes tengan en sus cantones espacios deportivos, de arte, cultura y música, escuelas de baloncesto, escuelas de fútbol y gimnasios comunitarios será una de las propuestas fuertes.
El desarrollo productivo agropecuario, la tecnificación del riego y el desarrollo agrícola también serán prioridad. Y, ¿por qué no hablar de educación superior? Hay que generar convenios para llevar educación superior a los cantones más alejados y programas de becas para los jóvenes que quieren salir.
– ¿Cuál es su posición frente a la minería?
Nuestra posición es clarísima. El agua, los páramos y los bosques protegidos se respetan y no se tocan. Aquí seremos bastante radicales.
Tenemos que tener un mapa georreferenciado y de predios: cuáles son los predios protegidos que están a nombre del Ministerio del Ambiente, cuáles están a nombre del Ministerio de Agricultura y cuáles están a nombre de personas naturales o jurídicas. Y generar convenios exigentes y robustos en temas de protección. Si nos toca adquirir predios para proteger, también daremos toda la prioridad.
– Si bien la seguridad es competencia del Gobierno Nacional, la Prefectura puede apoyar. ¿Qué acción aplicaría?
En este caminar que hemos tenido a través del Pupitre Invertido, que es una estrategia de escuchar a la gente, la seguridad está antes de la vialidad. La gente clama seguridad en las parroquias rurales y en los cantones. Hoy en día, cada institución tiene que tener su propio plan de seguridad. Haciendo una analogía, es como cada dueño de casa tiene su propia alarma. Desde la Prefectura trabajaremos en seguridad. Estamos pensando cómo fortalecer la seguridad en las parroquias rurales. Si hay que adquirir drones, tenemos pensado hacerlo. Tenemos que tener un centro de monitoreo y cámaras, no solamente en los ingresos o retenes, sino en las zonas donde se determina mayor incidencia de abigeato o delitos. Si tenemos que generar competencias desde una robustez legal o crear algo desde el Gobierno Provincial, habrá que hacerlo. Vamos a generar un plan que se dará a conocer en su debido tiempo.
– ¿Cómo evalúa usted la gestión del presidente Daniel Noboa?
Creo que hay aciertos y también situaciones que están colapsando. Definitivamente, el tema de la seguridad y el de la salud no se han podido resolver. Hay que ser objetivos. Yo fui parte del Gobierno hasta 2025, en una de las carteras de Estado, que fue el Ministerio de Educación. La salud, lamentablemente, está colapsada. No hay medicamentos. Uno escucha las quejas de la gente que clama por medicamentos. Y el tema de seguridad, definitivamente, cada vez tenemos mayor índice de inseguridad. Cuenca ya no está siendo la ciudad tranquila. El Azuay no está siendo ya la provincia tranquila.
– ¿Por qué los azuayos deberían votar por Gustavo Sánchez?
Somos gente que quiere cambiar el esquema de la mayoría de ciudadanos de lo que es un político. Qué pena decirlo, pero ustedes ven alcaldes presos, políticos destituidos, los mismos de siempre, y eso indigna. Nosotros somos gente nueva, con otra visión, una política humana, una política fina, una política que crece desde la gente. Somos gente de a pie, gente que tiene la misma necesidad del prójimo y gente que queremos servir. No tenemos, como se dice vulgarmente, rabo de paja. No tenemos ningún antecedente negativo. Ya no somos los mismos de siempre. No somos personajes, somos personas. (I)
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