Hasta hace no muchos años, nadie pensaba que tan pronto estaríamos interrelacionados con todo y con todos, gracias a los avances tecnológicos que no paran.
Cualquier duda o desconocimiento, el internet y ahora con la IA nos dan respuestas que casi siempre nos satisface, empero, en el escenario de las personas, las tecnologías están generando serias dudas a los humanos y más cuando entramos en los campos del liderazgo y de la política. En este escenario: ¿a quienes creemos cuando se suman los ejércitos de troles y afines, armados de la última tecnología, sumado a intereses de por medio, que en vez de proporcionarnos nuevos datos que respondan a nuestras dudas, nos generan mayores incógnitas?
Las máquinas nos quieren igualar y hasta “pregonan” que nos superan en ciertos campos, y, lo más preocupante, nos están induciendo a dudar de los otros y que humanos estemos contra humanos. Ni que hablar en el campo de la política y afines. ¿En este contexto a quién creemos?
V. gra. : Que el Alcalde de Cuenca, es el mejor de todos e incluso mejor que el MSP, empero, en minutos las redes sociales se encargan de cambiar la tónica cuando nos informan que el mencionado personaje está enfermo, y casi de inmediato decirnos que ha huido de la justica. Que el Alcalde de Guayaquil sacará adelanta a su ciudad, luego, en poco tiempo nos muestran a la autoridad llegando a la prisión del “Encuentro”. Que Bucaram celebró y hasta con lágrimas el reinado de su nieta, para luego decirnos que está enfermo tal vez que grave cuando la justicia lo requería. Que hay equipos de fútbol que están por ascender, para luego las redes y ni se diga la IA decirnos que están por desaparecer porque han estado financiados con dineros de dudosa procedencia.
Lo descrito incide incidiendo negativamente en nuestra atención, percepción, memoria, credibilidad y lo más grave, que casi, no podemos asegurar nada de nada, porque en instantes cambia el panorama estando de por medio lo último en tecnología, que, casi que, todo nos muestra o nos “grita” a nuestros sentidos.
En este escenario y con tanta información, y cambiante, la pregunta es: ¿a quién creemos, ¿cuándo creemos y hasta qué punto la verdad mostrada es la verdad-verdad? Interrogante que tiene más valor cuando, incluso, llegamos a convencernos que EE. UU. con el “Rey del Mundo”, ganó la guerra con Irán para después de poco tiempo informarnos que los musulmanes se mantienen firmes.
Y, en este mismo contexto: ¿a quiénes creemos para dar nuestro voto, porque, acaso, quieren “vendernos” pseudo verdades construidas con nuevas tecnologías, o mitomanías exclusivas de la raza humana, aupadas por IA y más…? (O)







