El sistema eléctrico ecuatoriano enfrenta horas decisivas y el Gobierno afronta dificultades para garantizar el abastecimiento energético. El embalse de Mazar continúa perdiendo nivel a un ritmo preocupante. Se trata de una de las reservas de agua más estratégicas del país para la generación hidroeléctrica. Los datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) reflejan la evolución de esta situación.
La cota del embalse descendió a 2.126,99 metros sobre el nivel del mar, la cifra más baja registrada en lo que va del año. Según los datos citados, la reserva se encuentra a unos 12 metros de su nivel mínimo operativo, fijado en 2.115 metros por razones de seguridad técnica.
La situación de la reserva se analiza en medio del pedido del Gobierno Nacional de desconectar temporalmente a las grandes industrias del sistema eléctrico y de la solicitud de los gremios empresariales para mantener un diálogo con el presidente Daniel Noboa.
La crisis no es nueva, pero se ha agravado en las últimas semanas y genera preocupación. A finales de julio pasado, el embalse se encontraba cerca de su máxima cota, con un nivel de 2.153,32 metros.
Sin embargo, en poco más de dos meses, la reserva ha perdido cerca de 26 metros de altura. Los balances del Consejo Consultivo de Ingenierías muestran una tendencia preocupante. Inicialmente, se estimaba un descenso diario de entre 0,8 y 0,9 metros.
Con ese ritmo, según las proyecciones técnicas citadas, el margen de 12 metros se agotaría en un plazo de 13 a 15 días. Esto situaría al embalse en su nivel mínimo operativo entre el 23 y el 25 de octubre, aunque otras estimaciones extienden ese plazo hasta los primeros días de noviembre.
Sin embargo, las mediciones más recientes reflejan un deterioro más rápido. Entre la madrugada del 8 de octubre y el sábado 10 de octubre, la cota descendió de 2.130,01 a 2.126,99 metros.
Esta variación equivale a un descenso promedio de aproximadamente un metro por día durante ese período. Si el ritmo se mantiene, el embalse podría acercarse a su nivel mínimo operativo alrededor del 20 de octubre, según la proyección basada en esos registros.
Factores
La evolución del embalse de penderá de varios factores. Las lluvias en las cuencas orientales serán determinantes, al igual que el consumo eléctrico de la población y las restricciones aplicadas al sector industrial.
Estas medidas se adoptan en un contexto en el que no se ha cumplido plenamente el plan de racionamientos anunciado.
Por su parte, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) sostiene que la desconexión industrial podría prolongar la capacidad operativa del embalse de Mazar hasta diciembre.
Roberto Aspiazu, presidente de la Cámara de Energía, advierte que, si no se registran precipitaciones, la tercera semana de octubre será crucial. Los caudales de ingreso al embalse siguen siendo insuficientes.
El 8 de octubre se reportó un pico de ingreso de 91,65 metros cúbicos por segundo, pero hacia la noche el caudal descendió a 28,47 metros cúbicos por segundo.
Otra preocupación es el posible impacto del fenómeno de El Niño. Entre los riesgos asociados se encuentra el incremento del consumo eléctrico debido a las altas temperaturas.
El papel de Mazar
Mazar es una pieza estratégica del complejo hidroeléctrico Paute Integral, que reúne a las centrales Mazar, Molino y Sopladora, con una potencia conjunta de 1.757 megavatios (MW).
A diferencia de otras instalaciones que dependen del caudal diario de los ríos, Mazar permite almacenar agua para sostener la generación hidroeléctrica durante los períodos de menor disponibilidad hídrica. Entretanto, la central Coca Codo Sinclair, la de mayor capacidad instalada del país, con 1.500 MW, opera bajo la modalidad de agua pasante.
Al carecer de un embalse regulador de gran capacidad, Coca Codo Sinclair depende directamente del caudal del río Coca. Para generar de manera continua 1.200 MW, necesita entre 240 y 250 metros cúbicos de agua por segundo, según los datos citados.
El 1 de octubre, su caudal promedio descendió a 166 metros cúbicos por segundo, lo que redujo su generación a 690 MW. El 10 de octubre, la acumulación de sedimentos obligó a detener su operación, lo que incrementó la presión sobre el embalse de Mazar y el resto del sistema eléctrico.
Desconexión
La posibilidad de importar energía desde Colombia está descartada. Desde el 7 de septiembre de 2026, el país vecino suspendió los envíos de electricidad a Ecuador.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) de Colombia tomó esta decisión ante el riesgo de desabastecimiento interno asociado al fenómeno de El Niño.
La Resolución CREG 101 127 establece disposiciones para priorizar el abastecimiento nacional. Para contener el impacto del déficit estimado en 1.391 MW, el Gobierno dispuso cortes programados de electricidad para las grandes industrias a partir del 22 de septiembre.
La meta oficial es evitar apagones residenciales mediante el aporte de barcazas de generación y de generadores privados. No obstante, especialistas advierten que, si el nivel del embalse no se recupera, los racionamientos podrían extenderse a los hogares.
Tras el último comunicado oficial, no se han difundido nuevos pronunciamientos públicos sobre el tema. Sin embargo, desde la Presidencia se confirmó que se mantienen reuniones para analizar la situación y adoptar medidas urgentes.
Industrial
Los gremios empresariales del país esperan una respuesta del Gobierno a su pedido de instalar una mesa de trabajo con el presidente Daniel Noboa para mitigar el impacto de la desconexión industrial, vigente desde la semana pasada.
Según la Cámara de Empresarios, uno de los planteamientos consiste en facilitar la generación de energía alternativa por parte de las empresas que tengan capacidad para hacerlo, con el fin de contribuir a reducir el déficit eléctrico.
No obstante, existe preocupación porque durante el feriado se reportaron cortes de electricidad en diferentes sectores de Quito y Guayaquil, sin que se hayan ofrecido explicaciones claras sobre estas interrupciones.
Está previsto que este lunes los gremios empresariales envíen una nueva solicitud para mantener una reunión urgente en la Presidencia. Desde Carondelet no se han confirmado el lugar, la fecha ni la hora de este posible encuentro, en un contexto marcado por el riesgo de nuevos apagones en Ecuador. (I)











