Tras alcanzar el segundo puesto en la clasificación general de la Vuelta a la Juventud, el ciclista cuencano Nahúm Milibak calificó este logro como una sensación súper gratificante y bonita. Destacó que es fruto de un riguroso proceso de esfuerzo, constancia y disciplina. Este proceso involucra entrenamientos diarios y un estricto cuidado en la alimentación.
El deportista señaló que, desde el primer día, la estrategia principal fue no ceder terreno en la clasificación general. Pese al alto y competitivo nivel de los rivales, Milibak reconoció que el punto de inflexión ocurrió en la segunda jornada. Ese día se ubicó a solo siete segundos del liderato. Por tanto, ese momento le confirmó que tenía las condiciones reales para pelear por el primer lugar de la competencia.
Al recordar sus inicios, Milibak explicó que ya había participado en este evento en 2024 dentro de la categoría infantil, compitiendo en la división prejuvenil. Por lo tanto, esta reciente participación representa su primera gran carrera a nivel nacional en la categoría actual. Sin duda, es el logro más importante de su trayectoria hasta el momento. “Es algo que la gente que me conoce sabe cuánto he buscado y trabajado”, enfatizó.
Detrás del éxito deportivo, Milibak destacó el rol fundamental de su núcleo familiar. Su madre lo apoya constantemente con la alimentación planificada. Mientras tanto, su padre se mantiene pendiente de toda la logística y el seguimiento de sus entrenamientos.
Para compaginar el alto rendimiento con las obligaciones académicas, el ciclista indicó que la clave ha sido la disciplina absoluta. Esto ha implicado sacrificar momentos de esparcimiento con amigos para priorizar el descanso y los entrenamientos. Además, también prioriza el cumplimiento de las pautas nutricionales indicadas por los profesionales. Asimismo, la preparación mental cumple un papel crucial para gestionar las emociones durante las etapas. Así, logra evitar decisiones apresuradas que puedan costarle el podio o un puesto clave en la carrera. Previo a cada competencia, Milibak analiza junto a su entrenador y equipo cuáles son sus fortalezas. Además, revisan en qué tramos específicos puede sacar mayor ventaja y descontar tiempo a sus rivales.
Próximos objetivos y metas a futuro
Con la mirada puesta en lo que resta de la temporada, el pedalista cuencano confirmó que su siguiente reto será una válida en Salinas. De cara al próximo año, su meta es consolidarse en la categoría élite del campeonato nacional. Además, busca disputar copas nacionales y buscar la oportunidad de concretar un contrato con un equipo profesional en Europa.
A largo plazo, en un horizonte de cinco a diez años, Milibak proyecta afianzar su carrera deportiva en el continente europeo. (D)
Noticia deportiva










