Como una “brutal persecución política” calificó el expresidente Rafael Correa a la detención de Luisa González, que se efectuó el 22 de octubre del 2026 en Manabí; en la misma línea se pronunciaron otras figuras de la Revolución Ciudadana (RC), que exigen la liberación inmediata de su excandidata presidencial y expresideta del movimiento político.
Gabriela Rivadeneira, presidenta de la RC, incluso calificó a la detención como un “secuestro” y cuestionó que el procedimiento se haya generado a pocas semanas de las elecciones seccionales, con el objetivo de afectar la participación política del movimiento.
“Estamos denunciando una arbitrariedad, un secuestro de una dirigenta política de este país, si eso hacen con un dirigente, qué va a pasar con los ciudadanos de a pie, esto no es normal, denunciamos las actuaciones de un Gobierno dictatorial”, afirmó Rivadeneira.
Protesta en la Asamblea
En rechazo a la detención de Luisa González, los asambleístas de la RC protagonizaron una protesta en el Pleno de la Asamblea Nacional, consideran que al apresamiento de su compañera es ilegal e injustificado.
Los legisladores se concentraron en la parte delantera del hemiciclo y posteriormente abandonaron las instalaciones legislativas, dejando al Pleno con 50 curules vacías.
Desde el oficialismo, el vicepresidente de la Asamblea, Esteban Torres, de la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN), señaló que el correísmo tenía derecho a expresar su postura, sin embargo, pidió cautela, pues advirtió que se trata de una investigación de la Fiscalía. También rechazó que se vincule el caso con las próximas elecciones seccionales.
Una distracción de los problemas reales
Rivadeneira y los dirigentes de Unidad Popular (ex MPD) y del Partido Socialista, quienes antes eran oposición y hoy son aliados de RC, coincidieron en que la investigación de este caso, denominado Laberinto, se constituye en un elemento de distracción frente a los apagones, la inseguridad y la desatención en áreas de salud y educación, por parte del Gobierno.
El analista político Pedro Donoso coincidió en que la detención de Luisa González y la amenaza a Pabel Muñoz, alcalde de Quito, es parte de una estrategia del Gobierno para distraer a los ciudadanos, frente a los problemas reales del país, el más grave en este momento: los posibles cortes de energía.
“En los próximos días es probable que veamos un fenómeno muy interesante en el país. Una relación inversamente proporcional. Menos energía – más allanamientos. Matemática política que le dicen”, afirmó el experto.
Para el politólogo Alfredo Espinosa, la detención de González y la amenaza a la RC también tiene como objetivo poner en la agenda un tema distinto a la multicrisis que enfrenta el país, se busca crear una “cortina de humo para desviar el foco de atención”.
“Se pretende que la gente deje de hablar del fenómeno de El Niño, del desabastecimiento de medicinas, de los apagones, para que se hable de los allanamientos, pero, esto no durará mucho, porque los problemas reales siguen ahí”, afirmó el experto.
La eliminación de la oposición
El pasado agosto Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), recalcó que el presidente Daniel Noboa había resultado ser más eficiente para perseguir a sus rivales políticos y anularlos electoralmente, que para combatir a la inseguridad en el país.
“El Gobierno de Noboa parece estar siendo más efectivo en tratar de atacar a los partidos de oposición que al propio crimen organizado”, señaló la defensora de derechos humanos.
Con la detención de Luisa González, para el analista político Alfredo Espinosa, esta frase de Goebertus queda comprobada, pues apresándola se la anulará electoralmente a quien de seguro sería una de las candidata más fuertes para las próximas elecciones presidenciales, que se desarrollarán en poco más dos años.
“Luisa González se ha convertido para el Gobierno en una especie de trofeo de guerra, con ella se anula a la principal candidata que en las próximas elecciones se enfrentaría a Noboa, porque es más que seguro que él buscará la reelección”, afirmó el experto.
Para Espinosa el Gobierno de Daniel Noboa también estaría buscando reavivar el anticorreísmo, que siempre está “sediento de venganza”, para sumar votos en las elecciones seccionales que se realizarán en poco más de un mes.












