Jorge Luis Hidalgo: “Ecuador no puede seguir importando energía mientras frena nuevos proyectos”

Jorge Luis Hidalgo, consultor energético.

El consultor energético Jorge Luis Hidalgo advierte que el Ecuador tiene un déficit de generación de 1.300 megavatios y que superar los problemas estructurales del sistema tomará entre tres y cuatro años.

En una entrevista con El Mercurio, el experto cuestiona los retrasos en proyectos eléctricos, la dependencia de combustibles importados y la necesidad de desarrollar la producción nacional.

¿Cuál es el diagnóstico actual del sistema eléctrico ecuatoriano y qué tan grande es el déficit de generación?

El déficit de generación es de aproximadamente 1.300 megavatios. Estamos en una posición de vulnerabilidad y llevamos poco más de seis años con este problema.

Dependemos cada vez más de las lluvias, de la importación de electricidad de Colombia, de las barcazas y de la generación térmica.

¿Qué probabilidad existe de que se produzcan apagones, incluso en el sector residencial?

No quisiera anticipar si habrá apagones, porque depende de muchas variables, entre ellas el clima y la disponibilidad de energía importada.

Las condiciones pueden cambiar, mañana Colombia puede vendernos electricidad, puede llover de forma constante o puede incorporarse otra barcaza. Hay que actuar con cautela y seguimiento permanente de la situación.

¿Qué tan efectivas son las desconexiones programadas para las industrias?

Las dificultades técnicas para apagar y reiniciar la maquinaria complican estas medidas.

Además, algunas industrias no se desconectaron y otras, cuando volvieron a conectarse, consumieron más de lo previsto.

Por eso, el cumplimiento irregular impide determinar con certeza si estas medidas serán suficientes para evitar racionamientos.

«También hay que revisar los subsidios eléctricos que durante décadas han beneficiado a grandes industrias y mineras».

Ahora, algunos de esos sectores están entre los más afectados por las restricciones.

Se ha aprobado un incremento en las tarifas para los grandes consumidores industriales ¿Cómo influye esto?

Esto es otra distorsión. No es razonable aumentarles las tarifas un 300 % durante los últimos tres meses del año, sin anticipación.

Se les tiene que ajustar la tarifa eléctrica por todo el año prorrateado.

Se necesita un ajuste equilibrado que considere los costos reales de la energía, es decir, ni aumentar el 300 % ni seguir manteniendo subsidios.

El Gobierno anunció que suspenderá las desconexiones industriales desde el 1 de noviembre. ¿Existe suficiente generación para hacerlo?

Espero que se cumpla el anuncio, pero no tengo indicadores que me permitan confirmar que sea posible.

Las autoridades pueden disponer de información que yo no tengo.

Con los datos de los que dispongo, no veo elementos suficientes para asegurar que se pueda suspender la medida.

¿Qué debe cambiar en la política energética del país?

Ecuador ha tenido una estrategia centrada en evitar apagones y no ha funcionado. Tiene que avanzar hacia una estrategia de seguridad energética nacional.

Primero, es doloroso, pero debemos reconocer que no hay soluciones de corto plazo.

Segundo, hay que aprovechar el enorme potencial energético del país.

Tercero, el Ecuador sigue apostando por la importación de gas natural y diésel cuando tienen precios distorsionados.

¿Por qué se cuestiona la importación de gas natural?

Seguimos dependiendo de situaciones ajenas y pagamos precios elevados.  

Por ejemplo, hoy Colombia está comprando gas natural licuado (GNL) a precios de entre 25 y 30 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MBTU), mientras que el gas nacional del campo Amistad cuesta alrededor de 5 dólares por MBTU.

Hay un barco disponible para realizar nuevas perforaciones y el campo está estudiado.

Sin embargo, se sigue priorizando la importación sobre la producción nacional.

«Mantienen al Ecuador, un país rico en recursos energéticos, de rehén de conflictos que no controla como las guerras en Irán, Rusia, Ucrania».

¿Qué infraestructura se requiere para generar gas natural y cuánto tiempo toma?

Importar gas puede tomar un par de años, mientras que las perforaciones nacionales podrían comenzar a dar resultados en aproximadamente un año, con incrementos progresivos de producción a medida que se incorporen nuevos pozos.

Con la producción nacional podemos tener mayor control sobre el suministro y los costos.

Por eso, hay que preguntar a Petroecuador por qué no se acelera el desarrollo del campo Amistad.

¿También se han reportado demoras en el abastecimiento de diésel a las industrias, cómo repercute esto para quienes usan generadores?

Las dificultades de abastecimiento complican las operaciones industriales.

Cuando una empresa necesita utilizar sus generadores durante las restricciones eléctricas, los retrasos en los despachos de diésel afectan su capacidad de mantener la producción.

El mercado internacional también influye en los precios y la disponibilidad.

Por eso, el país debe considerar la seguridad del suministro como una razón más para fortalecer la producción nacional.

¿Cuánto le cuesta al país depender de la electricidad importada y de las barcazas?

Estimo que Ecuador ha destinado al menos 1.500 millones de dólares en los últimos cinco años a la importación de electricidad de Colombia, las barcazas y el diésel para generación eléctrica.

Estamos financiando nueva infraestructura energética en Colombia en otros países mientras necesitamos desarrollar la nuestra.

En cuanto a los costos por kilovatio hora, una hidroeléctrica ecuatoriana puede producir electricidad a unos 0,07 dólares; la generación con barcazas cuesta alrededor de 0,40 dólares y la generación con diésel importado, cerca de 0,60 dólares.

La electricidad importada de Colombia puede llegar a 1 dólar por kilovatio hora.

¿Por qué la generación termoeléctrica no ha logrado compensar las limitaciones del sistema?

No ha habido suficiente inversión en nueva generación termoeléctrica.

Además, cuando el país busca equipos de manera urgente, las empresas con capacidad de fabricación pueden tener listas de espera de dos o tres años, porque otros mercados también demandan esos equipos.

En esas condiciones aparecen empresas piratas como Progen y ATM que ofrecen soluciones inmediatas.

Hemos tenido casos de proyectos que no funcionan como se esperaba, con equipos usados o que no cumplen los requerimientos técnicos.

¿Cuánto tiempo tomaría superar la crisis y qué medidas deben ejecutarse desde ahora?

No hay una solución que pueda concretarse en tres o cuatro años.

Este país tiene que ser sensato, tenemos que entrar en un camino de seguridad energética nacional y hay ciertas autoridades que están yéndose en contra de eso.

Hay que agilizar los permisos, desarrollar nuevos proyectos, aumentar la producción nacional de gas y reducir las importaciones de combustibles y electricidad.

Actualmente, hay alrededor de 15 proyectos pendientes de certificados de riesgos fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas, que representan cerca de 350 megavatios.

En las coordinaciones zonales, cada una interpreta la normativa según su criterio.

«Hay demoras en las licencias ambientales. No es razonable. Indigna que un país con déficit eléctrico mantenga proyectos detenidos durante tanto tiempo por trámites administrativos».

¿Qué papel cumple la inversión privada en la generación eléctrica?

La inversión privada puede complementar la generación pública.

Hay inversionistas, incluidos cuencanos, que han apostado por nuevos proyectos, pero son estas iniciativas las que están pendientes de autorizaciones y certificados.

El país necesita destrabar esas inversiones que tanto necesita el país y evaluar los avances con indicadores de cuántos proyectos tienen permisos, cuántos megavatios están en construcción, cuánto aumenta la producción nacional de gas y cuánto disminuye la importación de electricidad.

¿Qué decisiones deben revisarse para avanzar en nueva generación eléctrica?

Hay que cuestionar las decisiones de Petroecuador sobre la producción nacional de gas natural frente a las importaciones y preguntar al Ministerio de Finanzas por qué se demora hasta un año en dar paso a estos temas.

Mientras tanto, Ecuador compra electricidad de Colombia y de barcazas con generación a diésel, que puede costar hasta 14 veces más y ser más contaminante.

La ciudadanía necesita respuestas sobre por qué sigue sufriendo apagones, daños en sus equipos, pérdidas en sus negocios y despidos por los racionamientos.

También hay que examinar las decisiones de todos los actores involucrados, incluidos los industriales que sufren las consecuencias de los apagones, pero que hicieron lobby para obtener un doble subsidio eléctrico y esos son los recursos que nos faltan ahora.

¿Cuál es el costo económico y social de los apagones?

Es incalculable porque no se limita a las pérdidas de producción.

Hay personas que dependen de equipos eléctricos para mantener su salud, problemas de seguridad y trabajadores que pueden perder su empleo cuando las industrias no logran sostener sus operaciones.

La energía debe tratarse como un asunto de interés nacional.

Gobierno, oposición, empresas y autoridades deben trabajar para ampliar la generación, en lugar de concentrarse únicamente en evitar los próximos apagones. (I)

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.